El niño berciano que construye Ponferrada en miniatura
La colección de Antonio Fernández se enmarca en el proyecto 'Pm InFo Ponferrada en Miniatura', que reúne reproducciones de los monumentos y espacios más emblemáticos y busca dar el salto a los escaparates

Antonio junto a una de sus maquetas
La curiosidad por la tierra que vive y ama se ha convertido para Antonio Fernández en una afición que combina creatividad, paciencia y un profundo interés por el patrimonio. Con solo 12 años, este estudiante de primero de ESO dedica buena parte de su tiempo libre a descubrir la capital berciana y reproducir sus edificios más emblemáticos en pequeñas maquetas.
Lejos de pasar las horas frente a una pantalla como cualquier jóven de su edad, Antonio disfruta recorriendo las calles del casco antiguo de Ponferrada, visitando museos y fijándose en los detalles arquitectónicos de los lugares que después intenta recrear. Entre sus visitas habituales están el Castillo y el Museo de la Energía, a los que suele acercarse los miércoles, cuando algunos espacios culturales ofrecen entrada gratuita.
Su afición nació cuando era pequeño, entre figuras de Playmobil y escenarios improvisados en un rincón del salón de su casa. Allí comenzó a montar escenarios con las construcciones y figuras que recibía, hasta que poco a poco fue incorporando edificios elaborados por él mismo con cartón y otros materiales. Aquellos primeros montajes fueron evolucionando hasta convertirse en maquetas cada vez más complejas.

Antonio con su maqueta del Museo de la Energía y el Puente del Centenario de Ponferrada
El gran salto llegó en 2024, cuando comenzó a construir una reproducción del casco antiguo de Ponferrada. Desde entonces, sus creaciones han ido sumando nuevos espacios de la ciudad. Al castillo, protagonista de uno de sus trabajos de 2025, se han incorporado este año el Puente Centenario, el Museo de la Energía y la Térmica Cultural, entre otros rincones. También ha reservado un espacio para pequeños comercios locales, con los que busca establecer colaboraciones y dar visibilidad a la actividad de la ciudad.
Cada proyecto requiere tiempo y dedicación. Antonio aprovecha principalmente las vacaciones de verano para trabajar en sus maquetas, que construye en sus ratos libres mientras compagina la afición con sus estudios. No se trata únicamente de reproducir edificios, también busca que cada espacio tenga personalidad y conserve los detalles que lo hacen reconocible. Ahora, además de seguir creando, quiere dedicar tiempo a perfeccionar algunas de sus construcciones y mejorar pequeños elementos.

Una maqueta de un bar situado en el barrio ponferradino de Compostilla
Entre sus próximos objetivos está llevar sus maquetas más allá de las paredes de su casa. El jóven trabaja en una iniciativa que ha bautizado como 'La gira de escaparates', un proyecto con el que pretende crear pequeños módulos transportables de monumentos y lugares representativos de Ponferrada para exponerlos en diferentes comercios de la ciudad. La intención es comenzar a desarrollarlo a partir de 2027. Algunos establecimientos ya han mostrado interés y hay incluso alguna colaboración confirmada.
Y, aunque Ponferrada ocupa el centro de sus trabajos, sus inquietudes no terminan en las maquetas. Antonio tiene una faceta cultural y divulgativa que sorprende por su edad. En Villalibre de los Barrios, su localidad, ha puesto en marcha una iniciativa llamada Museográfico, con la que prepara pequeñas exposiciones y encuentros para explicar a los vecinos diferentes temas históricos y culturales. En la última edición reunió a unas 40 personas para hablar del Camino de Santiago y del arte sacro.
También ha encontrado en el teatro otra forma de expresarse. Durante su etapa escolar escribió guiones y organizó obras con sus compañeros, algunas de ellas de alrededor de una hora de duración, que representaban en el salón de actos del colegio. Una afición que demuestra que su interés por la cultura no se limita a construir, sino que también disfruta investigando y compartiendo lo que aprende con los demás.
Antonio ha conseguido que una parte de Ponferrada tenga un lugar especial en su casa pero su intención va mucho más allá. Quiere que otros también se detengan a observarla, conocerla y valorar su historia porque, a veces, para descubrir todo lo que esconde una tierra, basta con mirarla con la curiosidad de un niño.

La reconstrucción de la Calle del Reloj