Antracitas de Arlanza solicita personarse en el caso del incendio que amenazó a la localidad
La empresa Antracitas de Arlanza ha solicitado ante el Juzgado número cuatro de Ponferrada que se le permita personarse en las diligencias previas que se instruyen para aclarar la autoría del incendio intencionado que septiembre del 2000 amenazó a la localidad donde está ubicada y calcinó 210 hectáreas. La representación legal de la empresa asegura en el escrito presentado ante el juzgado y al que ha tenido acceso este periódico, que Antracitas de Arlanza «ha tenido conocimiento, a través de diversos artículos aparecidos en prensa, que se le intenta acusar o involucrar en el incendio», por lo que solicita que se le permita personarse «con el fin de defenderse de tan graves acusaciones y al objeto de colaborar en el esclarecimiento de los hechos y de que mi representada no resulte perjudicada o indefensa». La empresa alude a las últimas informaciones publicadas sobre la reapertura de la investigación, decretada por el juez tras admitir el recurso contra el sobreseimiento de la causa presentado por la acusación popular de la asociación Profor y por la Junta de Castilla y León. Las primeras investigaciones de la Guardia Civil constataron el origen intencionado del fuego, al propagarse simultáneamente desde varios focos, y descartaron que el móvil fuera la caza o el aprovechamiento de la madera. El recurso admitido por el juez, sin embargo, llamaba la atención sobre el «evidente interés de Antracitas de Arlanza por extraer el carbón existente en la zona mediante minas a cielo abierto, suponiendo la zona arbolada quemada un impedimento». El recurso también señalaba que en las propias diligencias instruidas «se comprueba que existieron personas el día del incendio que se oponían a que éste fuese apagado». La acusación popular aseguraba en el mismo escrito que estás personas están «especialmente vinculadas a la empresa». Antracitas de Arlanza, que se ha querellado contra el pedáneo de la localidad por que asegura que les ha acusado de «quemar el monte», no ha podido abrir su cielo abierto, aún contando con el informe favorable de la Delegación de la Junta en León, porque el Ayuntamiento de Bembibre denegó el pasado año la licencia tras las quejas de los vecinos del pueblo, que temían que se produjeran corrimientos. El Servicio de Medio Ambiente de la Junta también había desaconsejado la apertura de la explotación en zona forestal.