Bembibre celebró su desfile grande de Carnaval y Ponferrada se despidió de los disfraces en la calle con la fiesta del Sábado de Piñata
Adiós Don Carnal
Bembibre sacó ayer a la calle más de mil disfraces para celebrar el Carnaval. El tradicional desfile grande e
Bembibre aumentó su pasión por el carnaval con un gran incremento de participantes, tanto como espectadores como en número de disfraces, hasta alcanzar los tres mil espectadores y más de 1.100 personas desfilando junto a seis carrozas y siete charangas. Los disfraces, de lo más variopinto, iban desde el grupo de religiosas a las que precedía el Papa-móvil, a los indios, las damas de época, flores, grupo de campesinos que incluía un carro o los payasos con tambor. El grupo más numeroso fue el del colegio Menéndez Pidal, con más de un centenar de fregonas. Y la nota más simpática la puso el acompañante de la ambulancia que normalmente cierra el desfile, un enfermo totalmente vendado, provisto del suministrador de suero y la mascarilla de oxígeno con los que mantenía el más rítmico baile carnavalesco. Sin embargo, una vez más, fueron los espectaculares «Drags Queens», que bailaron en la plaza Santa Bárbara, la nota más espectacular del desfile. La jornada se cerró con el baile-concurso en el pabellón de deportes. En Ponferrada, una orquesta animó la fiesta en la plaza de Fernando Miranda, donde se echó de menos más adultos disfrazados entre el gentío que la llenaba después del desfile de Sábado de Piñata de las peñas y los escolares por las calles del centro. El tradicional fervudo, miel con vino caliente servido por las peñas, también contribuyó a alegrar una tarde que tuvo en los más pequeños a los protagonistas. Indios, cazadores, brujas, leones y demás fauna carnavalesca participaron en la despedida del Carnaval.