Los socios del proyecto invierten los primeros 300.000 euros y esperan que en el 2004 trabaje al 40%
El embrión del centro tecnológico de la pizarra echa a andar en el campus
El futuro centro tecnológico de la pizarra, que aspira a convertirse en una referencia internacional para el sector, comenzó ayer su andadura co
La apertura del centro tecnológico de la pizarra llega después de más de tres años de gestiones en torno a una idea cuyo objetivo fundamental es incentivar el negocio de la piedra natural a través de medidas tecnológica, pero también medioambientales o de cualificación del personal, entre otras. Su puesta en marcha se presentó ayer en Ponferrada con la presencia del alcalde, el popular Carlos López Riesco, de los presidentes de las patronales Apical y Apile, Demetrio Campo y Manuel Lamelas Viloria, respectivamente; con la del rector de la Universidad de León, Ángel Penas, también con el director general de la Fundación de la Universidad y de la Empresa, Antonio Alonso, y la del regidor de Puente, Andrés Domínguez. Todas las instituciones representadas han integrado la que se denomina Asociación para la promoción investigadora y empresarial del sector de la pizarra y los recursos minerales. El alcalde de Ponferrada destacó como esencial para llevar a buen puerto el proyecto la unión final de las dos patronales de esta industria, y por supuesto dejó abierta la puerta a otras incorporaciones sobre todo de municipios pizarreros. En todo caso, el centro de la pizarra cuenta con el respaldo de la Junta de Castilla y León a través de la Agencia de Desarrollo Económico (ADE) y del Instituto Geológico Minero, lo que implica al Ministerio de Ciencia y Tecnología. El director de la Fundación General de la Universidad de León y de la Empresa (FGULEM), Antonio Alonso, presidirá el comité promotor. El rector de la Universidad, Ángel Penas, destacó que en el campus se dispondrá inicialmente de un espacio de 200 metros cuadrados para que el centro se ponga en marcha. Básicamente para funcionar como centro de negocio para el sector de la pizarra y la industria auxiliar, y luego también para la promoción del la investigación, el desarrollo y la innovación (I+D+i). Aunque Penas matizó que el centro debe desarrollar su labor al margen de su sede física, aprovechando el potencial de las nuevas tecnologías.