El segundo curso de Secundaria, el más conflictivo
Educación expedientó en un año a 31 alumnos de la ESO por indisciplina
El fracaso escolar y la pertenencia a familias desestructuradas son las dos grandes razones que han llevado a las autoridades educativas de la provincia a abrir 31 expedientes disciplinarios a e
La conflictividad en las aulas no es alarmante, según señalan los inspectores adscritos al Bierzo y Laciana, y por lo general, la indisciplina viene motivada por las tensiones y el desánimo que genera el fracaso escolar en los estudiantes. No es de extrañar que el segundo curso de la ESO haya sido de lejos el que más problemas ha creado a los profesores en el último año. Algunos alumnos que arrastraban asignaturas del curso anterior se han visto desbordados con la supresión de la promoción automática de curso y eso ha dificultado la convivencia con compañeros y con los profesfores. La pertenencia a familias con dificultades también es un factor importante, aunque no siempre es decisivo. Estudiar en un centro de enseñanza rural o situado en Ponferrada tampoco ha influido en la distribución de los 31 expedientes resueltos entre febrero de 2002 y febrero del 2003. Los responsables de la Inspección Educativa advierten de que los casos de indisciplina que terminan con la apertura de un expediente y su posterior sanción no se reparten equitativamente entre los 15 centros del Bierzo y Laciana, aunque prefieren no señalar a ninguno de ellos como el más conflictivo para preservar la confidencialidad de los expedientes. Cada expediente incoado por el director del centro cuenta con un instructor que estudia las causas y las circunstancias en las que se produjo el acto de indisciplina y emite después una resolución. El castigo más grave al que se ha sometido a un estudiante indisciplinado en el último año ha sido una expulsión temporal durante 22 días. Por lo general, las sanciones han oscilado entre un cambio de grupo o el encargo de tareas educativas especiales, un trabajo formativo de recuperación, o la expulsión durante unos días. En ningún caso se contempla la expulsión permanente del alumno sancionado. Y es que los expedientes, más que un castigo, pretenden ser un acicate para cambiar la conducta del sancionado.