En verano las necesidades son mayores ya que se realiza un mayor número de transfusiones
El Bierzo ha registrado cerca de tres mil donaciones de sangre hasta julio
Las reservas de las que dispone el Hospital del Bierzo son muy escasas y varían muy rápido

Las reservas del banco de sangre del Hospital del Bierzo son muy escasas y varían a cada momento
En el transcurso de los primeros siete meses del año (enero-julio 2003) se han registrado entre la comarca berciana y la lacianiega un total de 2.675 donaciones de sangre, lo que supone un incremento de 38 donaciones con respecto al año pasado. No obstante, el dato es bastante desalentador ya que las necesidades superan considerablemente a las donaciones. «Las necesidades han estado por encima de las donaciones. El descenso de población así como el envejecimiento de la misma ligado a los requisitos técnicos hacen que las necesidades aumenten», aclara José Miguel Álvarez, secretario general de la Hermandad de Donantes de Sangre. Por otra parte el déficit que se ha registrado en cuanto a las donaciones de sangre en los últimos tres meses conlleva que las reservas de sangre con las que cuenta el Hospital del Bierzo sean muy escasas. El hospital se encuentra en una situación de reservas mínimas para paliar las necesidades. Esta crítica situación afecta especialmente a grupos como el cero negativo en el que tan sólo hay nueve unidades. También son insuficientes las reservas del cero positivo o las del A positivo que ascienden a 24 y 17 unidades respectivamente. Tener unas buenas reservas de sangre es algo muy necesario en cualquier momento. Sin embargo, es en la época estival cuando las necesidades se incrementan debido a que el mayor desplazamiento de los vehículos supone un aumento considerable de los accidentes de tráfico que van acompañados de un incremento importante en las transfusiones. Las condiciones meteorológicas también repercuten a la hora de que la gente se decida si va a donar o no. Concretamente la ola de calor que afecta a las comarcas ha provocado un retroceso en las donaciones. «Hace unas semanas la unidad móvil de la Hermandad se trasladó a Toral donde sólo acudieron a donar nueve personas. Esto es debido en parte a la ola de calor porque es un pueblo en el que se suele registrar un importante número de donaciones», aclara José Miguel Álvarez. El perfil del donante El ochenta por ciento de las personas que se animan a donar se encuentran entre los 18 y los 45 años sin apreciarse apenas diferencias entre las donaciones realizadas por hombres y mujeres, aunque suelen ser un poco mayores las que acometen los varones. «El donante es una persona joven que vive en núcleos urbanos por eso han disminuido las donaciones en las poblaciones más pequeñas», afirmó José Miguel. Esto conlleva que se produzca un giro en la manera de donar. Antes la unidad móvil de la Hermandad de Donantes de Sangre registraba más donaciones que el Banco de sangre mientras que ahora es a la inversa. «Esto se debe a que son los jóvenes y las personas que viven en las ciudades los que más se decantan a la hora de donar sangre mientras que la gente más mayor es más reacia a realizar este tipo de prácticas», aclara el secretario de la Hermandad. Al mismo tiempo se exigen una serie de requisitos para poder donar que se pueden resumir en tener más de 18 años, pesar más de 50 kilos y gozar de una buena salud. Algunas personas muestran cierto recelo ante las donaciones por prejuicios o temores infundados ya que es prácticamente imposible que el contagio de algún tipo de enfermedad se produzca a través de las donaciones puesto que el material que se emplea está completamente esterilizado. «Hasta la fecha nadie ha descrito ningún caso en el que se haya producido algún tipo de contagio por donar sangre. Antes de extraer sangre se hace un examen médico al donante y el material que se emplea está totalmente esterilizado y es de un sólo uso», expone el secretario general de la Hermandad.