La purga mexicana en Vitro alcanza a la segunda escala directiva
La salida de los hermanos Prado Ovalle de la alta dirección de Vitro Cristalglass no ha sido ni mucho menos conciliadora, según ha podido conocer este periódico. La cúpula de la multinacional mexicana, de hecho, habría forzado la renuncia no sólo de Javier, Recaredo e Isaac Prado de sus cargos ejecutivos en Vitro Cristalglass, sino también el relevo de importantes directivos de una segunda escala en importancia de la empresa cristalera. De este modo, el núcleo mexicano erradica de un plumazo cualquier vestigio gestor relacionado con los fundadores de la compañía, que sigue teniendo sus principales centros de producción en España en Camponaraya y en Villadecanes-Toral de los Vados. Esta salida de sus puestos de ejecutivos relacionados tanto con el personal, como con la comercialización, como con otros departamentos de la sociedad, aparenta haber desorientado aún más a los trabajadores que la baja de los Prado, quienes al parecer tenían pactada hasta el día 31 de diciembre de este año la permanencia en los cargos que desempeñaban.