LA FRAGUA DE FURIL MANUEL CUENYA
Sábato y la actualidad
ACABO DE dar un recorrido por «El escritor y sus fantasmas» de Sábato. Hay un fragmento de su obra que resulta ciertamente actual, aunque el libro lo escribiera en los años sesenta. Dice así: «El pueblo de hoy no es esa fresca y virginal fuente de toda sabiduría y de toda belleza que imaginan ciertos estéticos del populismo, sino el alumnado de una pésima universidad, envenenado por el folletín de la historieta o la fotonovela, por un cine para oficinistas y por una retórica para chicas semianalfabetas y cursis». El pueblo, al parecer, no siempre tiene la razón, como se decía antaño. Ni tampoco es una fuente de sabiduría, según el refranero popular. Hoy el pueblo ha sucumbido a las tentaciones mediáticas. Tampoco sabemos si es la universidad la que falla o son los alumnos quienes no tienen inquietudes o ni siquiera han tenido la ocasión de recibir una formación crítica y «constructiva» en la escuela. Que el alumnado, así como sus papás, está envenenado por las fotonovelas, culebrones y programas asquerosos de televisión es un hecho bien real. El cine, por su parte, también ha dejado de ser arte para convertirse en mercadería apta para burócratas bien cebados, y sin mayores preocupaciones, salvo las de salir a tomar copas y ramonear un fin de semana cualquiera. En cuanto a las chicas semianalfabetas y cursis, y los chicos horteras y apijotados, sólo hay que acercarse a Operación Triunfo o al Gran Hermano. La rapacina esa, a la que ahora llaman fresita, es un buen ejemplar de lo que estoy diciendo. Es una pija en toda su pijería andante, una bobalicona, o sea, y bastante inútil a tenor de lo visto en alguna escena televisiva, una escena o secuencia digna de ser filmada por Luis Buñuel. Me refiero a esa en la que Fresita se queda atrapada en la puerta en su torpe intento por ahuyentar a la vaca. Jopé, tengo miedo. Jo, que alguien me ayude. También Buñuel filmó a una vaca encima de la cama de una alcoba en "La edad de oro". Pero esto son imágenes mayores. «Vaca pa'lantre, me cagüen la puta que te parió», diría sin duda algún paisano, vecino, curtido en faenas varias, instruido sobre todo en ganado vacuno. Es probable que la fresita de marras no haya lidiado nunca con una vaca. Seguramente esta chavalina era la primera vez que se enfrentaba con una vaca de carne y hueso, y lo más que viera en su vida fuera la Vaca que ríe. Fresa o fresita se les dice en Méjico lindo y añorado a las chamaquitas que acá llamamos pijolondias. Lo de fresita, pues, le va como anillo al dedo.