El pueblo exige a cambio una parcela urbana para viviendas sociales
Fresnedo cederá suelo para una fábrica de carbonatos cálcicos
La industria, ligada a Pérez Villar, pretende crear cerca de medio centenar de puestos de trabajo directos
La nueva industria se instalaría en la localidad de Fresnedo, muy cerca de Ponferrada por la C-631
Los vecinos de Fresnedo (Cubillos del Sil) dieron el pasado domingo uno de los últimos pasos para formalizar la cesión de una parcela comunal de alrededor de 50.000 metros cuadrados, en la que pretende instalarse una empresa que se dedicaría a la transformación de caliza en carbonatos cálcicos. El concejo de Fresnedo acordó acceder a las pretensiones de la compañía, ligada al que fuera consejero de Industria de la Junta de Castilla y León, el polémico Miguel Pérez Villar, pero siempre que esta adquiera una superficie urbana de 7.000 metros cuadrados. En este espacio, los vecinos pretenden que se edifiquen viviendas sociales con las que evitar que el pueblo pueda seguir perdiendo población. «Es mucho el dinero del que se está hablando, y en lo que más se va a centrar la empresa es en el micronizado», resaltó a Efe el presidente de la Junta Vecinal, Ricardo Rodríguez. Fundamentalmente, porque se baraja una inversión muy importante, y porque la creación de puestos de trabajo directo se acercaría inicialmente al medio centenar. Además, el pedáneo resaltó que según todos las informaciones que maneja el proceso de micronizado para fabricar el carbonato cálcio no es en absoluto contaminante. Ni tampoco, recalcó, el transporte mediante sistemas neumáticos. Asimismo, Rodríguez se refirió a las grandes posibilidades de una planta de estas características, pues dio que el carbonato cálcico se emplea desde para la desulfuración del carbón hasta para hacer pinturas o productos plásticos. Los 50.000 metros de suelo que pretende la compañía, Mármoles del Bierzo, que posee una cantera en Palacios del Sil, están muy cercanos a lo que será el futuro macropolígono industrial del Bayo, en Cubillos del Sil. El propósito de los inversores es que la factoría se pueda poner en marcha a lo largo del año que viene. Siempre, por supuesto, que no se dilate la cesión de los terrenos necesarios para la obra.