| Reportaje | La búsqueda de un desaparecido |
Patrullas vecinales en Bárcena
Habitantes de San Andrés de Montejos y agentes de las fuerzas de seguridad intensifican en torno al pantano la búsqueda del vecino que falta de casa desde la noche del sábado

Vecinos y agentes de policía caminaban en la mañana de ayer cerca de San Andrés de Montejos
La ropa de Augusto Fernández Núñez, el vecino de San Andrés de Montejos (Ponferrada) que falta de su casa desde la noche del pasado sábado, apareció ayer en un pinar situado muy cerca de una zona recreativa del pantano de Bárcena, a apenas cincuenta metros de la orilla. De 50 años de edad y en tratamiento psiquiátrico, Augusto Fernández ya había abandonado sus botas y sus calcetines en las inmediaciones del cementerio de San Andrés y los vecinos de la pedanía, que ayer volvieron a echarse al monte para colaborar en su búsqueda con las fuerzas de seguridad, comenzaban a temerse lo peor después de tres noches desaparecido. La Guardia Civil inició las gestiones para sondear el pantano con un equipo de buzos desde el momento en que una vecina descubrió la ropa del desaparecido pasadas las 13 horas. Nadie ha vuelto a ver a Augusto Fernández, soltero de complexión gruesa, 1,70 de altura, pelo castaño canoso, barba y bigote, y residente en casa de sus padres, desde que el pasado sábado saliera de un bar de San Andrés después de ver el partido de fútbol entre el Real Madrid y el F.C. Barcelona y se encaminó hacia la zona del cementerio, en lugar de regresar a su domicilio. Emilio Fernández, hermano del desaparecido, recordaba ayer que ya hace dos años, Augusto había permanecido durante un día en paradero desconocido, hasta que el dueño de un rebaño lo encontró cerca de la carretera de Compositlla al pantano, descalzo y con los pies desollados. El lunes, decenas de vecinos y cazadores de la zona ya habían colaborado en la búsqueda. Y ayer, desde primera hora de la mañana, un grupo de vecinos encabezado por la alcaldesa pedánea, Ana Isabel Cuellas, y familiares del desparecido, se reunían en el cementerio para ayudar de nuevo. Agentes de la Policía Nacional, de la Policía Local y de la Guardia Civil, se esforzaban anoche en continuar la búsqueda en las inmediaciones del pantano.