Piden a López Placer que repare los 5 kilómetros que restan del proyectoBembibre
Los vecinos se movilizarán si no se repara el vial de acceso a Vega
Los habitantes no descartan realizar cortes de carretera o concentraciones ante la Diputación

Imagen de la carretera que une San Vicente con Vega de Espinareda
Los vecinos de la localidad de San Vicente, en el término municipal de Arganza, amenazan con iniciar medidas de presión si la Diputación de León no comienza la reparación de la carretera de acceso a Vega de Espinareda. Cortes de carretera, concentraciones ante la sede de la Diputación en Ponferrada o la posibilidad de acudir ante la oficina del procurador del común, para dar parte de su situación, son algunas de las vías que tienen previsto adoptar en el caso de que no se solvente su situación. «Emprenderemos todas la medidas de presión que estén en nuestra mano para obtener la respuesta que esperamos de la administración provincial», concretó Angela Abad, presidenta de la Junta Vecinal de San Vicente. El proyecto original de esta carretera afectaba al vial que une Cacabelos con Vega de Espinareda. Sin embargo, según Abad, éste llegó, hace unos años, hasta San Vicente y ahí se quedó pese a que sólo restaban cinco kilómetros por realizar. Los vecinos de la villa aseguran que la última vez que reclamaron a Diputación que concluyeran las obras la vicepresidenta, Fátima López Placer, les dijo que las reformas «no se podían acometer hasta el 2003». Por esta razón, los vecinos cansados de esperar aseguran que Placer tiene una «deuda pendiente» con ellos. «En su momento ustedes nos hicieron ver que esas obras tenían que esperar y una vez más nos cargados de paciencia y hemos estado esperando todo el 2003. Ahora ha llegado el momento de que ustedes cumplan con su parte del compromiso», continuó. Angela Abad añadió que la falta de una comunicación directa desde San Vicente a los puestos de trabajo ha obligado a las personas que trabajan en Fabero o alrededores a abandonar la localidad. «No les estamos pidiendo un aeropuerto, ni una autovía. Sólo que arreglen esos cinco kilómetros de carretera que nos impiden tener una comunicación rápida y directa hasta Vega de Espinareda y Fabero».