La mayoría de los usuarios son mujeres de 25 a 35 años y un nivel medio-alto de estudios
La asesoria profesional de UGT atendió a 220 parados en cuatro meses
El nuevo servicio de orientación para el empleo y el autoempleo abrió en octubre

Imagen de uno de los múltiples cursos que las mujeres desempleadas pueden realizar
En octubre de 2003, UGT ponía en marcha por primera vez en Ponferrada las Acciones de Orientación Profesional para el Empleo y la Asistencia para el Autoempleo (OPEA). Esta incipiente iniciativa ha acercado ya hasta la sede ponferradina a cerca de 220 personas -en su mayoría mujeres-. En torno al 75% de los usuarios de estas acciones fueron, hasta la fecha, chicas de entre 25 y 35 años de edad. No obstante, dentro de esta franja de edad se pueden apreciar algunas diferencias , en el ámbito académico, entre las mujeres cuya edad oscila en torno a los 25 y los 30 y las que sobrepasan la treintena. El 60% de las mujeres -entre 25 y 30 años- poseen un nivel de estudios medio-alto. Esta es una de las características que no suelen compartir con las mujeres de entre 30 y 35 años. En este grupo las demandantes suelen carecer de estudios o sólo ha cursado la educación básica. No obstante, la inmensa mayoría ya cuenta con algún tipo de formación complementaria como los cursos de ayuda a domicilio, entre otros. «Casi todas las mujeres que acuden al servicio tienen formación complementaria, conocen los cursos. Sin embargo, estos no les suele aportar mucha utilidad», concretó Beatriz Mantecón, orientadora laboral. Pocos hombres Frente al 75% de las mujeres que se acercaron al centro de orientación de Ponferrada para perfeccionar su búsqueda de empleo tan sólo el 25% de los demandantes eran hombres. Curiosamente, dentro de este porcentaje el 10% lo integran aquellos hombres sujetos a contratos laborales -desempleados temporales que al poco tiempo retornan a la empresa-. «Un porcentaje muy bajo lo integran aquellas personas que han estado una pequeña temporada en paro (entre uno y tres meses) y que posteriormente acaban regresando a la empresa», continuó Mantecó. Sólo el 15% de los destinatarios de las acciones del nuevo servicio sindical son hombres en paro, cuya edad oscila entre 25 y 30 años. Los demandantes masculinos en su mayoría poseen algún tipo de formación o especialización, bien sea a través de cursos o mediante el trabajo que han desempeñado con anterioridad. La principal inquietud de los ciudadanos que acuden al servicio radica en conocer cuáles son los medios que ellos como demandantes de empleo tienen para acceder a un puesto de trabajo. Estos talleres de formación buscan que los participantes consigan optimizar al máximo sus recursos en la búsqueda de empleo.