El obispo reconoce la «necesidad urgente» de nuevas vocaciones ante la falta de sacerdotes jóvenes

El obispo de Astorga, Camilo Lorenzo (con sotana negra), ayer en la parroquia de San Antonio
El obispo de Astorga, Camilo Lorenzo, reconoció ayer la «necesidad urgente» que tiene la Diócesis de nuevas vocaciones, después de que en los últimos 12 años, tan sólo se hayan ordenado seis sacerdotes bercianos. Con todo, Lorenzo, que ayer ofició Misa en la parroquia ponferradina de San Antonio, dentro de su segunda visita pastoral a la ciudad, aseguró que en la Diócesis, y en la Iglesia en general «no estamos angustiados» por el envejecimiento de los sacerdotes y la falta de relevo en las vocaciones. «Entre todos tenemos que hacer lo necesario para que surjan esas vocaciones, que la familia sea más cristiana y así se conseguirá que se vuelva a descubrir el valor de la fe como sentido de la vida, porque la vida del hombre no tiene sentido sin Dios», manifestó a este periódico. El obispo, que hoy tiene previsto visitar los talleres ocupaciones de la asociación de apoyo a los discapacitados inelectuales Asprona-Bierzo, también aseguró que el Obispado está a la espera de que el Ayuntamiento de Ponferrada le ceda los terrenos para proyectar la construcción de la futura iglesia en La Rosaleda.