Diario de León

Sí quiero, con la boca pequeña

Mañueco convida a los alcaldes bercianos para asegurarse su colaboración en la campaña, pero una buena parte de ellos sigue muy a disgusto con la exclusión de Escuredo

Publicado por
Roberto Arias / M. Canedo - ponferrada / carracedelo
Ponferrada

Creado:

Actualizado:

«Le voy a transmitir al presidente Herrera que estáis todos unidos». Si el secretario regional del PP traslada fielmente estas palabras a su número uno, pronunciadas ayer lunes al despedirse de los alcaldes bercianos a los que reunió en Carracedelo para invitarles a comer y concienciarles de la necesidad de colaborar en la campaña, o es que Alfonso Fernández Mañueco es un ingenuo, o es que no quiere preocupar más al jefe del Ejecutivo autónomo. A la cita en los salones de El Oro de Roma acudieron con puntualidad todos los regidores -salvo el de Molinaseca que envió a su teniente-. Pero los «escuderistas», al margen de lo que se dejara traslucir en el curso del almuerzo, siguen sin estar convencidos de las razones esgrimidas ni por Mañueco, ni por el presidente provincial del PP, José María López de Benito, para justificar el orillamiento de Ángel Escuredo de las listas. Aunque el almuerzo en sí transcurrió por unos cauces de cordialidad y de camaradería desconocidos en los últimos tiempos en el PP berciano. Críticos y oficialistas, oficialistas y críticos, -que ya ni ellos mismo saben como catalogarse- se intercalaron despreocupadamente en la mesa rentangular. Y sólo antes de dar buena cuenta de los entrantes y de la lubina se pudieron escuchar ruidos de sable. Los alcaldes de Noceda y de Folgoso fueron los principales encargados de abrir fuego sobre la posición de Alfonso Fernández Mañueco. Para dejar bien claro en primer lugar, lo que ya estaba claro, que el desazón por la marginación de Escuredo es notable, «porque es una persona que siempre ha defendido los intereses de los ayuntamientos más pequeños y que nos ha llevado donde lo hemos necesitado», llegó a proclamar el regidor de Noceda, Emilio Arias, bien secundado por el de Folgoso, y más discretamente por otros primeros ediles de la línea de Escuredo y Fátima López Placer. Disculpas a Fátima El nombre de esta última también tuvo presencia, que no física, en la mesa. Y Mañueco, que defendió siempre la elección final de los representantes parlamentarios del Bierzo como la más acertada, no tuvo reparo en admitir -para sorpresa de algunos-, que se equivocó al no convocar a López Placer como presidenta del PP en el Bierzo y sí tener tal deferencia con el presidente provincial. «Yo hablaré con ella para explicárselo», concedió a sus interlocutores más críticos. No hubo, sin embargo, tiempo para muchas más críticas, ni otras alocuciones salvo la de López Riesco, apelando estríctamente a la fraternal cohesión. Nadie dejó entrever su intención de llegar a emprender una contracampaña que pueda arruinar unos cuantos cientos de votos, acaso unos miles a Morano y compañía, pero sibilínamente los hay que, como poco, no van a mover un dedo para que los resultados electorales sean brillantes que se diga. Aunque al final, casi a los postres, el consejero Silván, y también el presidente de la Diputación, o el nuevo delegado de la Junta, fueran tomando nota de la lista de carreteras y de proyectos que a cada uno de los presuntos pusilánimes electorales les puede correr más prisa.

tracking