Un equipo de especialistas venido de Madrid se ocupó de la difícil identificación de los cuerpos
Investigan el accidente en el que falleció un guardia civil berciano
El cadáver será trasladado hoy a su localidad natal, Villadepalos, donde será enterrado

El helicóptero quedó totalmente carbonizado tras impactar con un cable de alta tensión y estrellarse
La Unidad Orgánica de la Policía Judicial de Oviedo investiga desde ayer el accidente en el que el pasado miércoles perdieron la vida cuatro agentes de la Guardia Civil -uno de ellos berciano de Villadepalos- cuando el helicóptero en el que viajaban colisionó contra un cable de alta tensión, incendiándose y cayendo al suelo, en un monte del municipio asturiano de San Tirso de Abres. Los fallecidos son el sargento Angel Macías Alvarez, de 32 años, casado y nacido en Villadepalos y el teniente Guillermo Antúñez Mellado, de 27 años, soltero y natural de Sevilla. Ambos eran copiloto y piloto del helicóptero respectivamente y estaban destinados en Oviedo. También murieron en el accidente el cabo del Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) Santiago Fuente Galloso, de 31 años, soltero y nacido en Barcelona, y el guardia del mismo servicio, Diego Barreiro Chousa, de 29 años, soltero y natural de Lugo, ambos destinados en el puesto de Vegadeo. A priori, no parece probable que el desgraciado accidente se produjese por una avería del aparato aunque la investigación no descarta ninguna posibilidad. Un equipo de especialistas de Madrid viajó hasta Oviedo para hacerse cargo de las dificultosas labores de identificación de los cuerpos, totalmente carbonizados. A última hora de ayer concluyeron los trabajos de identificación, por lo que el cuerpo de Ángel Macías será trasladado esta mañana hasta la comarca para recibir sepultura en su localidad natal. Finalmente no habrá un funeral conjunto en Oviedo como se había anunciado enun principio. El entierro está previsto que se celebre a partir de las cinco de la tarde.