OPINIÓN
Carta abierta al equipo de gobierno
A RAIZ de la aparición en Diario de León de un reportaje sobre el nuevo Plan de Urbanismo de Vega de Espinareda que nos quieren imponer, y como quiera que consideramos insuficiente la información que nos dan para tener un mejor juicio de valor, modestamente nos vemos en la obligación de informar a todos los propietarios, y afectados en general, de varios detalles que hay que tener en cuenta para evitar este atropello que sin duda cometerán si no le ponemos remedio. Con distinta presentación y retoques de maquillaje, se nos intenta imponer el mismo Plan que en 1981; sencilla y llanamente limitar al máximo las posibilidades de construcción en todos los pueblos del municipio, salvo en zonas muy concretas de Vega de Espinareda. No tenemos ninguna duda de que a la vez que nos reducen espacios, con la nueva ordenación se hará una remodelación, actualización, llámenlo como quieran, pero en lenguaje cristiano un aumento de impuestos. Queremos recordarle a esta Corporación que nos ha tocado en suerte, mediante unas elecciones limpias, que los que vivimos aquel intento de atropello en 1981 seguimos aquí, salvo algunos que están en nuestra mente y en nuestra memoria, y que no vamos a dar un paso atrás. Nosotros no buscamos nuestro beneficio particular, ni pretendemos perjudicar a personajes concretos de este municipio. Sencillamente pedimos y exigimos los mismos derechos, las mismas posibilidades y el mismo trato para todos, independientemente del pueblo en el que vivamos y los metros cuadrados de terreno que poseamos. Empezamos a estar hartos de ese comentario que circula en relación con una sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León, castigando al Ayuntamiento con una multa de 600.000 euros por haber dado una licencia ilegal una corporación anterior a la de ustedes. Una multa que se evitaría, según observamos, si acceden a sacar adelante su plan. Miren, señores ediles, creemos entender que no existe riesgo de derrumbe del edificio por mala construcción. Simplemente deben derribarlo por no ajustarse a la ley o crear una ley que lo justifique, y así se ahorran el dinero y taparían el flagrante atropello que se deriva de abrir la mano para unos y darle con la puerta en las narices a otros por el simple hecho de no llamarse Pepe Pérez. Eso lo pueden hacer ustedes con sus intereses personales, pero lo que no pueden hacer es jugar con los intereses del resto del municipio. Conocemos, por comentarios, que ustedes hacen que se sienten muy cogidos. Por un lado está la sentencia, y por el otro el clamor popular contra este plan. Pues nada, señores, a grandes problemas soluciones sencillas: metan debajo del brazo ese amplio dossier que tienen y recorran pueblo por pueblo el municipio entero. Reúnan a los vecinos en lugares públicos, que los hay, y denles toda la información que poseen. Con claridad y sin esconder nada, haciendo honor a la verdad. Den nombres y apellidos de los responsables de aquella licencia a todas luces ilegal, y que cada responsable asuma su erro. No nos hagan responsables a los ciudadanos de a pie. A nosotros nadie nos consultó ni nos pidió la opinión. Por tanto, no nos pidan ahora ni responsabilidades ni dinero. Ya saben: cada palo que aguante su vela.