El castillo exhibirá las piezas cuando acabe la restauración
Todas las guerras se parecen. Incluso las antiguas. Lo que ha cambiado es la forma de matar y las armas con las que causar daño. Pero incluso la maquinaria bélica es un reflejo del ingenio del hombre y así lo entienden en el Museo del Bierzo. «La muestra no pretende ser un recuerdo de la guerra, sino destacar el aspecto humano, la inteligencia empleada en realizar estos ingenios, aunque después usados con fines no tan loables, pero que sí demuestran la capacidad que ha tenido el hombre de inventar», decía ayer el director del Museo, Jesús Courel, que acompañó al concejal de Cultura, Manuel Rodríguez y al propio Gil del Pozo, en la presentación de la exposición. El artesano destacó que en todos los casos, se trata de maquinaria bélica de asalto, que las tropas construían en el mismo lugar del asedio, sin necesidad de transportarlas y usando los materiales que tenían a mano. De la pieza original, Del Pozo valoró su rareza al tratarse la bombarda de un antecedente del cañón, «rápidamente desechado, porque moría mucha gente al cargarlo, usaba balas de piedra y no tenía ruedas». Manuel Rodríguez anunció que las tres piezas a tamaño natural se exhibirán en el castillo una vez que concluya su rehabilitación.