Veintitrés años sin noticias de José
La desaparición en 1981 de José Álvarez, que residía en Ponferrada en la calle del Oro, y cuyo cádaver nunca fue encontrado, sigue ocupando la vida de su hermana Nely
«La muerte es muy dura, pero cuando muere un ser querido le das sepultura, sabes que ese cuerpo está ahí, pero cuando no sabes nada, cuando el sufrimiento te corroe, la incertidumbre es mil veces peor que la muerte». Éstas fueron las palabras de Nely Álvarez cuando trató de explicar por qué después de 23 años sigue buscando a su hermano, José Álvarez Cadenas, quien desapareció en 1981 cerca de un acantilado en La Coruña sin que nunca se encontrara ningún rastro de su cuerpo. Los hechos ocurrieron diez meses después de que José Álvarez, que tenía 46 años cuando desapareció y residía en Ponferrada, perdiera a su hija Elvira, de 21 años, quien, al parecer, «murió a manos de su marido de un tiro de escopeta», según relató Nely. Desde entonces, José «estaba pasando un mal momento», porque además le quitaron la custodia de sus nietos -los hijos de su hija fallecida- para entregárselos a sus abuelos paternos, explicó Nely. El día de su desparición, el 8 de febrero de 1981, José, que era vendedor ambulante, salió temprano del hotel en el que se hospedaba, en la localidad de coruñesa de Campo Longo, para realizar su habitual ruta de reparto. Después de comer en un restaurante de la zona, paró en una gasolinera en la que solía repostar. «Un trabajador de la estación de servicio dijo que lo vio en un coche, acompañado por dos o tres hombres, y que iba llorando, aunque cuando la Policía fue a preguntar se retractó y dijo que no estaba seguro», apuntó Nely. Horas después de que repostara en aquella gasolinera, se encontró su furgoneta a 80 kilómetros de la zona en la que estaba trabajando, cerca de un acantilado, por lo que «al principio pensamos que se había tirado al mar». Cuando la Policía entró en el furgón, se encontró debajo del asiento del conductor 240.000 de las antiguas pesetas y un sobre con una nota que decía «Yo José Álvarez Cadenas, con domicilio en calle del Oro número 12 de Ponferrada (León), me suicido por alcohólico». «Pero él no era alcohólico!, apunta su hermana. Después de varias semanas de búsqueda con lanchas, la familia del desaparecido descartó que se hubiera tirado por el acantilado, pues «los vecinos de la zona dijeron que allí no lo buscáramos, que la gente que se había arrojado a ese acantilado tarde o temprano el agua los sacaba a la superficie»>, apuntó. Nely es la pequeña de nueve hermanos y lleva 23 años buscando a su hermano. Ni los detectives privados ni las denuncias realizadas en programas de televisión han logrado aportarle ninguna pista. Las únicas señales que ha recibido durante este tiempo son una misteriosa llamada y una carta desde Cuba. Nely piensa que «quizás ha ido a Sudamérica, pues en la zona donde trabajaba hay muchos barcos que viajan hacia Sudamérica y podría ser que contactase con alguno de ellos, pues conocía a mucha gente». Puede haber cambiado de identidad y «quizás ha sido una forma de poner un tupido velo a su vida y olvidarlo todo», añadió la mujer, que no se resigna a abandonar la búsqueda de su hermano José.