Vista para sentencia la demanda interpuesta por la comunidad vecinal para desalojar a Caracol
El grupo antisida culpa del juicio por desahucio a los prejuicios de los vecinos
Juan Manuel Rego cree que la comunidad busca en los estatutos una excusa a sus recelos Los residentes

La vista oral tuvo lugar ayer en los juzgados de Ponferrada. En el centro, Juan Manuel Rego
La asociación de apoyo a familiares y enfermos de VIH Caracol atribuyó ayer a los prejuicios sociales la demanda de desalojo de su sede interpuesta por la comunidad de vecinos del edificio de la calle General Vives donde tienen alquilado un piso. El juzgado número uno de Ponferrada dejó visto para sentencia el caso después de escuchar las alegaciones de Caracol y de los vecinos, que una vez más justificaron su deseo de promover el desahucio de Caracol en el incumplimiento de los estatutos de la comunidad, que limitan el alquiler de viviendas como sedes de asociaciones más allá de la primera planta. Caracol ocupa un tercer piso. El portavoz de la asociación, Juan Manuel Rego, insistió al término de la vista oral en que el argumento de los vecinos es una excusa para esconder el rechazo que experimentan los residentes a la actividad de la asociación. Aunque en principio había formado parte de la demanda, la propietaria del piso alquilado también vino a reconocer ante la juez que la verdadera motivación de los vecinos es el recelo que despierta la actividad de Caracol. «La juez estimó en su momento que la demanda de desahucio también debería dirigirse contra la dueña, y ella misma ha reconocido que en algunas reuniones los vecinos llegaron a decirle literalmente que había que echar a esos drogadictos », declaró Rego a este periódico.