Chispas en la cúspide de la Fele
La última reunión de la directiva de la patronal berciana destapa las desavenencias internas en torno al frentismo de la organización respecto al Ayuntamiento de Ponferrada
Hace algún tiempo ya que un buen número de significados empresarios ligados a la Fele en el Bierzo han mostrado soterradamente sus reticencias ante el rumbo, con marcado norte político, que sigue la organización patronal en la comarca. Sobre todo desde el último gran vaivén en la nave de los patronos, que se produjo al hilo del dilema sobre si entrar a o no en la operación de compra, al Ayuntamiento de Ponferrada, de los actuales terrenos del barrio de La Rosaleda. Desde entonces han sido notables los avatares en la organización. Como la controvertida renuncia de Manuel Ángel Fernández Arias a la presidencia, aunque supuestamente por otras circunstancias, y cuya ausencia está siendo también muy acusada en la estabilidad y cordialidad entre los asociados. El talante dialogante y conciliador de Fernández Arias, que ha sido relevado este mismo año en el cargo por el constructor Javier Rodríguez, comienza a echarse cada vez más de menos. Aun entre los propios integrantes de la cúpula de la federación en la comarca, donde se observa con creciente inquietud el frentismo que se está alimentando fundamentalmente desde la presidencia y su entorno de constructores más afines -salvo excepciones-. El último episodio de discordia entre quienes abogan por una organización más atenta a la vertiente netamente económica que a la de la política, y a la de los enconos personales, se produjo, según ha podido constatar este periódico, en la reunión de la directiva celebrada en la sede del paseo de San Antonio el pasado lunes día 7. La postrera entrevista mantenida por los representantes de la ejecutiva empresarial con el alcalde de Ponferrada, Carlos López Riesco, fue muy criticada por el entorno más cercano al presidente por la frialdad y la distancia con que a juicio de éstos se manejo el regidor ponferradino y sus colaboradores. Una interpretación, sin embargo, muy diferente de la que realizó el núcleo de empresarios de la directiva que, entre otros signos distintivos, menos tienen que ver con el mundo del ladrillo. Estos últimos, entre los que figuran nombres propios de cada vez más peso en la economía comarcal así como patronos de los considerados tradicionales, no ocultan ya ni interna, ni públicamente, que se están realizando propuestas que no obedecen demasiado al interés general de la organización. El suelo de Victorino Alonso Y en esta línea, al parecer, encajaron bastante esquivos el planteamiento del grupo más crítico con el gobierno municipal de emprender desde la Fele-Bierzo un recurso contra la revisión urbanística de los terrenos propiedad del macroempresario minero Victorino Alonso a los que el ejecutivo del PP en el Ayuntamiento de Ponferrada ha concedido una mayor edificabilidad en virtud del convenio rubricado en su día para la cesión de terrenos y la construcción de insfraestructuras como el desdoblamiento de la avenida de Galicia por la avenida de Los Escritores. Quienes discrepan de las tesis más frentistas del presidente de la Fele-Bierzo y su órbita de influencia, consideran que se está llegando a un punto de controversia que podría dar pie a una fractura en la cúspide de la patronal berciana de incalculadas proporciones. Un agrietamiento que ya es patente, no obstante, en la base del empresariado de la asociación desde hace tiempo. Este periódico intentó ayer, sin éxito, pulsar la versión del presidente de la Fele berciana sobre lo ocurrido en la última reunión de la directiva.