| Reportaje | Una rehabilitación compleja |
El dilema de las pinturas descubiertas en Peñalba
Antes de invertir 1,1 millones en la recuperación de la iglesia mozárabe, la Junta debe decidir cómo conserva los tres estratos de policromías de distintas épocas hallados en las paredes del templo

El director general de Patrimonio visitó Peñalba durante la tarde
El hallazgo de hasta tres estratos de pinturas en las paredes de la iglesia mozárabe de Peñalba de Santiago ha puesto a los expertos de la Fundación del Patrimonio ante un dilema. La Fundación invertirá en la restauración integral de la iglesia algo más de 1,1 millones de euros, pero debe decidir antes la forma de conservar y mostrar al público las pinturas más antiguas y de mayor valor -decoración de estilo califal imitando ladrillos y dovelas, pintada a la vez que se edificó la iglesia entre los años 931 y 937 y muy rara tan al norte de la península- sin dejar de enseñar al menos una parte de las policromías posteriores. «El hallazgo de las pinturas ha subido de categoría al monumento», reconocía ayer el director general de Patrimonio. Enrique Sáiz confía en que las obras de Peñalba se conviertan en «un ejemplo de restauración» precisamente porque la aparición de las pinturas obligará a los expertos a una reflexión sobre la forma más adecuada de conservar el patrimonio. Los trabajos en el templo durarán un año y medio una vez decidida la fórmula de conservación. Sáiz aseguró que la Junta también buscará la forma de mantener abierto el templo a las visitas, al menos en determinados días de la semana, durante las obras. Además del descubrimiento de las pinturas, las catas arqueológicas han servido para recabar datos sobre la estructura, los cimientos y la humedad. El hallazgo de partes de otros suelos de dependencias interiores indica que el templo estaba incluido en un complejo más extenso.