| Reportaje | «El Cristín» de Bembibre |
Autos locos ruedan por la villa

La originalidad es la característica principal de todos los carromatos
La fiesta grande de Bembibre, El Cristín, vistió ayer de gala a la villa para la principal celebración religiosa del año, la misa y procesión donde estuvieron presentes las autoridades, en el Santuario del Ecce Homo. Los trajes típicos de gala del Bierzo Alto y las réplicas de pendones del arziprestazgo del Boeza acompañaron a la corporación hasta el Santo, donde se celebró la eucaristía. Posteriormente, de vuelta a la plaza mayor se pudo disfrutar de un animado baile vermut. Sin embargo, los actos eminentemente festivos tuvieron una estrella destacada en la Primer Carrera de Autos Locos Villa de Bembibre, que obtuvo una inesperada participación de público. Los bembibreses abarrotaron los laterales del recorrido, casi medio kilómetro desde la fuente de La Dehesa hasta la rotonda de Santibáñez, para disfrutar con las evoluciones de los singulares bólidos que compitieron entre sí, emulando a los ases del volante. Finalmente fueron tan sólo nueve los vehículos que participaron de este primer encuentro, en el que los jóvenes del municipio pusieron mucha imaginación y grandes dosis de originalidad al confeccionar estos singulares cacharros así como las diferentes técnicas en la creación de los mismos. El Patronato Municipal de Fiestas garantizó la repetición del acto para el próximo año dada la buena aceptación por parte del numeroso público que siguió la prueba. Por otro lado, la respuesta de los lugareños y vistantes al Teatro de calle fue masiva. La pareja «Chimichurri» ofreció en la plaza Santa Bárbara, baile, contorsiones, malabares. En definitiva una muestra de una magistral de malabarismos. Al galope Por otro lado, la 4ª Carrera de Caballos, organizada una vez más por la Cuadra Santa Bárbara, en la zona de Campomurieles, fue ganada por el caballo «Tízaro» procedente de Oviedo y que montaba Javier Ares. Segundo y tercer premio quedaron en casa, para dos monturas de la cuadra Santa Bárbara. Los jinetes Damián y Arienza fueron los encargados de llevar sus monturas a la meta en ese orden. El teatro también se sumó ayer el cierre de las fiestas. Por ello, Conde Gatón repitió nuevamente en estas fiestas la obra «Peregrinas historias jacobeas 2004» en el teatro Benevívere. El cierre festivo del miércoles día del Crispín lo pusieron las sopas de ajo ofrecidas por el Patronato Municipal de fiestas en la plaza Mayor al finalizar el baile verbena.