Monstruos
LA VIDA continúa. Debe continuar. Mas algunos asesinos hijos de la gran puta deberían pagar con sus vidas por los trastornos que provocan en la sociedad. No olvido que vivimos en democracia, y que en este país no existe la pena de muerte, ni siquiera para aquellos que no tienen ningún derecho a la vida luego de haberse cepillado, por el placer de hacerlo, a alguien que nunca hizo daño a nadie. Cualquier ser humano, por el hecho de serlo, tiene derecho a la vida, la vida es sagrada, siempre que hablemos de un ser humano que se comporte como tal, que sea capaz de respetar los derechos y deberes de los demás humanos. Sin embargo, los tipejos que con sus atrocidades demuestran que no son humanos ni siquiera animales, sino monstruos aberrantes, no deberían tener derecho a nada. Ni al agua que beben. Cualquier animal, al lado de estos pervertidos, es un santo. Entre los animales, el humano es el más enfermo de todos. Uno sigue atormentado a resultas de la muerte de las dos jóvenes policías, Silvia y María Aurora, a manos de un monstruo de cuyo nombre es mejor no acordarse, porque cada vez que nos acordamos se nos revuelven las tripas y nos dan ganas de vomitarle nuestras entrañas a la cara. Es como si nos hubieran cortado la vida y el futuro a cada uno de nosotros, según el amigo Venancio de Paz. En realidad, nos han arrancado algo de vida. Los pueblos de Noceda del Bierzo y Toral de los Guzmanes están tristes. A uno le siguen asaltando dudas. Y al final, después de darle muchas vueltas a la cabeza, uno no logra más que tragarse arrobas de ansiedad que se traducen en insomnios y casi siempre en pesadillas. ¿ Por qué los inocentes y la gente humilde son quienes suelen pagar con sus vidas? Tal vez porque no están protegidos. Quizá porque es más fácil ensañarse con ellos. Si de repente los trastornados comenzaran a atentar contra las vidas de gente supuestamente importante, es probable que cambiara la justicia. ¿Por qué los asesinos de este calibre siempre buscan a presas fáciles? ¿Por qué se le da permiso a un cabrón para que salga de la cárcel? ¿No debería permanecer en la cárcel hasta que se pudriera o se lo zamparan sus compañeros caníbales? ¿Acaso no hay nadie que se dé cuenta de que el criminal de turno, si sale del trullo, va a seguir haciendo fechorías? ¿Qué clase de justicia hay en este país que parece proteger a los malvados? ¿En qué mundo de mierda vivimos? ¿Cómo puede un tarado engañar a sus psiquiatras y psicólogos haciéndose pasar por un bendito cuando ya ha cometido algún asesinato.