Los representantes de los trabajadores negocian la productividad, vacaciones y más seguridad
La plantilla de la eólica LM amenaza con paros para exigir mejoras sociales
La mayor compañía del sector industrial en la provincia de León, LM Glasfiber, podría verse paralizada en las próximas semanas si la dirección de la empresa fabricante de palas eólicas no negocia definitivamente con el comité diversas mejoras, sobre todo en el plano social y también en el económico. Los representantes de los 563 trabajadores que ahora mismo se ocupan en la factoría ponferradina de La Llanada, en Santo Tomás de las Ollas, abrieron ayer el diálogo con una delegación de la compañía. Pero lo hicieron con la amenaza un tanto implícita de convocar paros a partir del próximo lunes día 1 si antes de que concluya esta semana no se cierran diversos acuerdos. Al margen del convenio vigente para el sector del metal en la provincia, la plantilla de LM quiere que la multinacional danesa aplique ya diversos acuerdos que regulan la productividad en los diversos grupos de trabajo de la fábrica. Además, también están pendientes de aplicación otras serie de cuestiones en materia de seguridad, un capítulo muy delicado por los productos tóxicos que se emplean en el proceso de producción de las palas para los aerogeneradores. Trabajo sin descanso Por otro lado, según explicaron a este periódico los portavoces de la plantilla, no se ha solventado el problema surgido al no concederse las vacaciones dentro del periodo previsto. Fundamentalmente, porque la carga de trabajo de la compañía y la necesidad de afrontar los pedidos de las empresas que gestionan parques eólicos, lo impidieron en su momento. La parte social, que ayer estuvo reunida con la patronal durante casi toda la mañana y luego por la tarde, pretende por otro lado, que sean los principales ejecutivos de LM los que de una vez tomen decisiones en estos asuntos, puesto que les acusan de ir demorando su vigencia y la aplicación de los acuerdos durante meses.