La concesionaria del servicio cambió la conducción maestra debido a que era muy vieja
Un segundo reventón de la tubería deja sin agua a los vecinos de La Libertad
La avería quedaba subsanada a primera hora de la tarde y se restablecía el tráfico en la plaza del Ipove
Los vecinos de la populosa barriada de la avenida de La Libertad de Ponferrada volvieron ayer a despertar sin suministro de agua potable. El motivo fue el segundo reventón que experimentó la tubería maestra en menos de dos días. La avería tenía su origen en medio de la glorieta del Ipove, en una de las principales entradas y arterias de distribución del tráfico en la ciudad. El pasado jueves ya se producía otro reventón en la tubería maestra, concretamente en la junta de reducción de la conducción de 400 a otra de 150 milímetros. Los operarios trabajaron durante toda la jornada, el tráfico estuvo cortado en parte en la zona y se desvió por calles adyacentes, pero finalmente, ayer por la mañana, cuando se creía que todo estaba solventado, de nuevo se produjo otro destrozo en la tubería. Según explicó la concejala del área, Teresa García Magaz, el problema que se daba en este punto es que la tubería se encontraba reposando sobre un lecho de carbonilla, lo que acrecentaba el deterioro del material. Al mismo tiempo, es un lugar por el que transitan a diario mucho tráfico rodado y con el paso del tiempo ejerce presión sobre la conducción maestra. Finalmente, se decidió que la mejor forma de solventar el problema era cambiar por completo este delicado tramo de conducción de agua, ya muy envejecido, y colocar uno nuevo. Esto obligó a las maquinaria pesada a abrir una zanja más amplia en plena glorieta del Ipove para solucionar la avería. El corte de agua completo afectó a cinco portales de otros tantos edificios de la avenida de La Libertad, incluso a los vecinos de la glorieta dedicada al donante de sangre, situada al fondo de la citada avenida. Otros vecinos de inmuebles colindantes a esta misma barriada de Ponferrada también sufrieron problemas con el suministro, puesto que la presión del líquido era mínima. La normalidad por completo quedaba restablecida a última hora de la tarde, cuando las máquinas cubrían la zanja en la plaza del Ipove. También se restableció la normalidad del tráfico rodado.