El Refugio de Saúl en Cacabelos

la decoración originaria en piedra de las antiguas casas de Cacabelos
Después de treinta años este pequeño local, escondido en una céntrica calle cacabelense, sigue funcionando. A pesar de haber conocido varios propietarios, este «refugio» ha sabido conservar una clientela fiel y evolucionar con el paso del tiempo, sin perder ese regusto antiguo, de los antiguos mesones con solera. Ángeles Domínguez y su familia llevan al frente del negocio casi catorce años, ella en la cocina y su hijo Saúl atendiendo a los clientes en la sala. Lo que para Ángeles, antes de comenzar con el mesón, era un placer, se convirtió de la noche a la mañana, en una profesión, la de los fogones, en la que se encuentra muy a gusto. El estilo de su cocina fue definido por la clientela que ya poseía el mesón, cuando lo regentaba su anterior propietario. Básicamente era una cocina sencilla de tapas: patatas bravas, setas y revueltos. Posteriormente con la ampliación del espacio, han podido ofrecer una cocina más elaborada, sin apartarse de la línea tradicional. Es difícil resistirse al pastel de puerros, a las setas con queso o al conejo con higos dulces. Aunque a Ángeles le gusta experimentar de vez en cuando, no olvida que tiene que satisfacer a una clientela envidiable, «el cliente te elige, pero nosotros también le elegimos a él, de esta manera nosotros trabajamos a gusto y podemos dar un buen servicio». Durante el mes de febrero ofrecerán unas jornadas de cocina asturiana, en la que no faltarán las fabes, los pescados de captura, los chipirones o el delicioso arroz con leche. Dirección: Calexa Sixtina 4. Cacabelos T. 987547055 Cierra los miércoles Precio aproximado : 20 euros