Diario de León

OPINIÓN

Carbón y ciudad de la energía

Publicado por
JOSÉ BARBERO VILLATOBAS
León

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NO HACE muchos días se celebró en la ciudad de Ponferrada un acto poco usual en nuestro país por los temas tratados en él, ya que lo normal es que los actos culturales sean de tipo humanista o afín. Por el contrario, el indicado era de divulgación de proyectos científico-tecnológicos. Aparte de otros debates y ponencias sobre la minerías del carbón, energía y control de emisiones, pronunció una conferencia el director del Ciemat (Centro de Investigaciones Energéticas, Medioambientales y Tecnología), Juan Antonio Rubio. En ella adelantó el inicio de los primeros pasos para la creación del Laboratorio de Tecnologías Avanzadas con el objetivo, entre otros, de iniciar el proceso de investigación e innovación necesarios para eliminar el residuo más peligrosos de la combustión del carbón, como es el dióxido de carbono (CO2), que tantos quebraderos de cabeza está originando pro el gravísimo peligro que su emisión conlleva para la supervivencia de la humanidad como consecuencia del cambio climático a que da lugar. El resultado de esta investigación sería convertir de nuevo al carbón en una fuete de energía competitiva, relegada actualmente pro sus inconvenientes contaminantes, aparte de otros de índole económica. No hace falta recalcar la importancia que esto tendría para la comarcal del Bierzo y para la autonomía en general. Las instalaciones de este laboratorio son sólo la punta del iceberg de un proyecto más ambicioso como sería la ciudad de la energía. Como se ha dicho al principio, acto como éste rompen los esquemas tradicionales de la cultura en España. Utilizando términos futbolísticos, si comparamos el número de actos culturales de tema humanístico o afín que se celebran en nuestro país, con los de tipo científico o tecnológico, los primeros ganan por goleada. No quiere decir que sea malo lo primero, lo negativo es lo otro. Es evidente que la cultura humanística es importantísima. Es más, yo dirigía que decisiva, insustituible. Podemos afirmar que es la madre de todas las culturas; poseerla nos diferencia del resto de los animales y nos eleva a la categoría de personas. De España siempre se ha dicho que es un país de gran tradición cultural humanística, aunque a la larga, y desde mi particular punto de vista nos ha perjudicado, pues ha sido en detrimento del desarrollo de la cultura científica, teniendo en cuenta que es la única capaz de generar riqueza material suficiente, pues son las ciencias experimentales como la física, la química y por supuesto las matemáticas, las que han creado la base para el desarrollo de la tecnología que dio paso a la aparición del maquinismo y en definitiva, a los procesos industriales creadores de millones de puestos de trabajo, impensable en una sociedad exenta de una cultura científico-tecnológica. Este acto y otros de la misma naturaleza, rompen con la trayectoria seguida por las clases gobernantes de nuestros país desde finales del siglo XIX -momento clave del maquinismo y de los procesos industriales-, hasta nuestros días, que no han sabido subirnos al tren del desarrollo científico-tecnológico como lo hicieron países de nuestro entorno -léase Alemania, Francia e Inglaterras- y que en esas fechas estaban un nivel parecido al nuestro. Consecuencia de estos ha sido nuestra incapacidad para crear una tecnología industrial propia, lo que nos hace más vulnerables al paro. Primero porque se crean menos puesto de trabajo para jóvenes que buscan su primer empleo; segundo, en estos tiempos de globalización, las multinacionales instaladas en nuestro país -que son las que aportan tecnología- cierran sus fábricas para instalarse en los llamados mercados emergentes (países del Este entre otros), donde la mano de obra es más barata; dejando en la calle a trabajadores que, normalmente, por su edad son difíciles de recolocar. En definitiva, y para evitar todo lo posible estos problemas, potenciemos todos aquellos proyectos dirigidos en las tres direcciones fundamentales que hacen que un país progrese económicamente en este siglo XXI, y como consecuencia se creen más puestos de trabajo. Dichas direcciones son: Investigación, Desarrollo e Innovación Tecnológica (I+D+i). Pidamos a las autoridades implicadas en la logística del proyecto, tanto a nivel nacional, autonómico, así como municipal, que son las que tienen que buscar su ubicación en Ponferrada, pongan todo su interés y medios a su alcance para llevarlo a feliz término. Si no lo hicieran, su actitud les haría caer en el mismo error antes criticado y equivaldría a repetir en este país y por segunda vez, la frase: Que inventen los de fuera.

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