La fábrica de Ponferrada, que emplea a 500 operarios, es la mayor de las de la empresa de palas
La eólica LM facturó 304 millones de euros y obtuvo 70 de beneficios
La multinacional apunta al mercado español como clave de su crecimiento de ventas en un 32% Una
Aunque la plantilla de LM Glasfiber en Ponferrada se ha reducido en los primeros dos meses del año, la multinacional fabricante de palas eólicas considera el mercado del Sur de Europa, y en particular el español, como claves para el mantenimiento de sus tasas de crecimiento. En estos términos se recoge en el balance de resultados presentado ayer por el conglomerado de origen danés, que recoge unas ventas durante el año pasado de 304 millones de euros. Esta facturación supone un repunte del 32% con respecto a la del 2003, que alcanzó los 230 millones de euros. Además, la compañía, que cuenta en Ponferrada con su fábrica de mayor tamaño de las que posee en todo el mundo, obtuvo unas ganancias, después de impuestos, de 70 millones de euros, frente a los 46 millones de beneficio del año precedente. Con todo, LM no llega a las cifras de negocio que arrojó en 2002, cuando facturó 380 millones de euros y obtuvo un beneficio de 90. Sin embargo, las perspectivas de los altos ejecutivos de la compañía fabricante de palas eólicas son bastante halagüeñas. En el capítulo de previsiones, la multinacional sostiene que para el 2005 el mercado de los parques de energía eólica puede crecer en torno al 25%, y confía en aumentar sus ventas hasta en un cinco por ciento. Aunque en el capítulo de beneficios se muestra un relativo comedimiento. Con la apuesta del Gobierno En la presentación de sus cuentas del 2004, LM expresa un convencimiento casi absoluto en el mantenimiento de su ritmo de trabajo en España, donde también posee otra factoría en Galicia tras el cierre de la de Toledo. En la documentación ofrecida ayer a los medios se hace mención al objetivo del Gobierno de central de elevar de 13.000 hasta los 20.000 Mw la potencia instalada en España en los parques eólicos. Y alude a la fuerte demanda de energía en el país, y también a la preocupación por cumplir con los criterios sobre emisiones del Protocolo de Kioto. Además la compañía resalta como España se convirtió en el 2004 en el «segundo mercado más importante del mundo» con una potencia instalada en parques eólicos de 1.850 Mw. Una cifra que compara con los 2.520 MW que durante el pasado ejercicio se instalaron en total en los países del Sur de Europa. En el capítulo de mano de obra, el grupo de origen danés destaca el crecimiento de la plantilla a finales del 2004, que se situó en 2.388 trabajadores por término medio. En cambio, a finales del 2003 LM ocupaba en todo el mundo a una media de 2.137 operarios. La factoría de Ponferrada, en Santo Tomás, que ha llegado a ocupar directamente a unos 600 trabajadores, emplea en estos momentos a cerca de 500 tras el último ajuste por reducción de pedidos. Situación que se considera eventual.