Historia de amor en el Camino de Santiago
Tito y Marisa se casaron en Villafranca después de conocerse como peregrinos

La edil de Cultura casó ayer en el Teatro Villafranquino a la pareja
En agosto de 2002, José Luis Ros, un profesor de Recursos Naturales de Cartagena, y María Luisa Sánchez, una psicóloga madrileña, se lanzaron a vivir la experiencia de recorrer a solas Camino. Él lo inicio en Somport (Huesca) y ella en Estella (Navarra). No se conocían de nada, pero el destino hizo que los pasos de Tito y Marisa se cruzasen en Logroño. Su destino era el de estar juntos, el mismo que ayer los convertía en marido y mujer en el Teatro de Villafranca, la pequeña Compostela y el lugar donde aquel verano surgió la chispa del amor. «Nos conocimos un 8 de agosto. Yo iba en dirección equivocada cuando me crucé con Marisa y me avisó», recuerda Tito. A partir de ese momento y en las sucesivas etapas «fuimos varios días juntos, con más gente pero, en realidad, cada uno a lo nuestro, aunque las veces que coincidimos nos fuimos conociendo». A pesar de que decidieron continuar como peregrinos solitarios, cuando Marisa llegó a la Cruz de Ferro le esperaba una nota de Tito, así como los mapas de las etapas en una cafetería «muy andaluza» en Villafranca. De esta forma, la chispa entre ambos surgió entre la villa del Burbia y el albergue de Pereje, donde ayer volvieron para sellar su compromiso como marido y mujer en la misma Villafranca.