Un rebeco trofeo y un macho montés fueron los más caros del lote
La caza de 77 animales reportará 79.000 euros a la zona de Ancares
Medio centenar de personas pujaron ayer en la subasta celebrada en Peranzanes
Los Ayuntamientos de Candín, Fabero, Vega de Espinareda y Villafranca del Bierzo, junto con algunas pedanías del Ayuntamiento de Peranzanes ingresarán este año casi 80.000 euros por la subasta de 77 piezas de caza de la Reserva Regional de Los Ancares. La puja de los animales se celebró en la mañana de ayer en la casa consistorial de Peranzanes, y el precio más alto que se alcanzó por una pieza fue de 4.000 euros, por un rebeco trofeo que deberá cazarse en el «cuartel» de Burbia, en la segunda quincena del mes de octubre. La pieza rey de la subasta, un macho montés, tipo B, a abatir en el cuartel de Tejedo, perteneciente al Ayuntamiento de Candín, alcanzó los 3.315 euros finalmente en la misma subasta. Su precio de salida era de 2.600 euros. En la subasta se adjudicaron dos ciervos trofeos, cuatro no medallables; cuatro rebecos trofeo, once rebecos no medallables, así como 14 corzos trofeo y 41 corzos no medallables. Los corzos trofeo alcanzaron en la puja precios que oscilan entre los 1.100 euros y los 1.400 euros. Por municipios, Candín con dos cuarteles (Balouta y Tejedo), adjudicó cuatro corzos trofeo y quince no medallables, dos rebecos trofeo y cuatro no medallables, un ciervo trofeo y dos no medallables, así como el único macho montés de la subasta, e ingresará 32.348,35 euros. Vega de Espinareda, con el cuartel de Burbia, adjudicó diecinueve piezas, tres corzos trofeo y siete no medallables, dos rebecos trofeo y cinco rebeco no medallable, así como un ciervo trofeo y otro no medallable, y percibirá 22.755 euros. Villafranca, con el cuartel de Villar de Acero, percibirá 13.795,50 euros, mientras que el «cuartel» de Guímara, en Peranzanes, adjudicó piezas por 9.344 euros. El Ayuntamiento de Fabero adjudicó su único corzo trofeo en 1.200 euros. Aunque la fecha de la subasta no era la más propicia por ser el sábado de gloria, medio centenar se dieron cita en Peranzanes para pujar en la subasta. Fueron también muchas las ofertas que se presentaron a través del correo desde los más diversos puntos de España.