Un ara votiva romana con mucha historia
La pieza que exhibe el Museo Alto Bierzo llega al centro a los 25 años de su hallazgo

Veinticinco años después de su hallazgo en San Esteban de Toral, por fin ocupa un lugar en un museo. El ara votiva incorporada a la exposición del Museo Alto Bierzo fue cedida en depósito por el pueblo de San Esteban en el que apareció. La pieza formaba parte del anejo de la antigua iglesia de la localidad, que servía como ayuda de la parroquia conjunta de San Esteban y Santibáñez. La iglesia dejó su uso como tal y pasó a ser casa parroquial y escuela una vez construida la actual iglesia, en la década de 1790. El ara votiva permaneció en esa casa parroquial hasta que se retiraron sus fragmentos (actualmente expuestos en el museo Alto Bierzo) en 1980. Los fragmentos recuperados apuntan la forma del ara original, que contaba con una cabecera con cornua y molduras, al igual que el pie; de los laterales se conserva el derecho que presenta dos arcos de medio punto rehundidos, debajo de los cuales hay una concha gallonada enmarcada en una hornacina con estrías, que tiene a ambos lados una representación vegetal. En la parte posterior se representa un frontón triangular que debía estar sostenido por pilastras. La pieza está situada cronológicamente entre finales del siglo II y principios del III. La zona de San Esteban y Santibáñez ha registrado hallazgos de varias piezas romanas.