| Reportaje | La tradición sigue viva |
La fe pudo con la lluvia en la procesión de Las Angustias
Miles de cacabelenses desafiaron al mal tiempo y sacaron a hombros a la patrona en el día grande de la fiesta de Pascua
La lluvia no pudo con la fe y aunque deslució, ayer, el día grande de las fiestas de la Pascua en Cacabelos, no impidió que la patrona de la villa, la Virgen de la Quinta Angustia, saliera en procesión a hombros de la Cofradía del Cristo de la Plaza y Virgen de las Angustias, aunque tapada con un plástico. Desafiando al mal tiempo, miles de cacabelenses no han querido perderse esta ineludible cita religiosa y acudieron, como marca la tradición, al santuario para honrar a su patrona y pedirle su protección. Como cada año, el estruendo de las bombas y el repique de campanas acompañaron a la Virgen de las Angustias durante todo su recorrido alrededor del templo y por la alameda, portada por una docena de costaleros, seguida por las autoridades locales. Al final, la imagen regresó a su habitual morada, en el camarín de dónde este año y de forma excepcional volverá a salir por las obras de mejora que se van a acometer en el santuario a partir de mayo. Hoy concluyen las tradicionales fiestas de la Pascua de Cacabelos, después de un intenso fin de semana de jolgorio. Los cacabelenses despedirán los festejos con la tradicional traca final y la salida del toro, a partir de la una de la madrugada. Antes, durante toda la jornada habrá teledirigidos desde el campo de San Bartolo. A las 11 horas se oficiará la misa de acción de gracias con un concierto de órgano y de la escuela municipal de música. En el telecentro local se organizará una gymkhana. Por la tarde los niños tendrán la villa mágica y al payaso Tanito y el mago Brahis. A las 19, roscón gigante.