El grupo Alonso pasará de facturar 110 millones anuales a Compostilla a más de 132 millones
El conflicto con Victorino le costará a Endesa 50 millones de euros en dos años
La eléctrica superó en tres meses el presupuesto de carbón importado para todo el 2005
La guerra de precios que acaban de librar el grupo Victorino Alonso y Endesa tendrá un importante impacto económico en las cuentas de la eléctrica. No sólo este año, sino el que viene. El incremento pactado finalmente entre las partes, que no se contemplaba en el contrato vigente para el 2005 y el 2006, acabará suponiendo un desembolso extra para la multinacional energética de cerca de 50 millones de euros -8.000 millones de las antiguas pesetas-. El precio fórmula exacto que era el que Endesa estaba pagando a las minas de Alonso por su carbón era hasta ahora de 52,65 euros por tonelada -al margen del variable por calidades-. Tras el acuerdo, el precio fórmula se ha situado en 63 euros. Si se tiene en cuenta que las compañías del grupo Victorino Alonso suman un suministro anual de carbón a la central térmica de Compostilla II de 2,1 millones de toneladas aproximadamente, los ingresos de MSP, Uminsa y de las otras minas menores del conglomerado antracitero, pasarán a facturar al año, de unos 110 millones de euros a alrededor de 132 millones de euros. En dos años, por lo tanto -en el periodo que la eléctrica creía tener garantizados los suministros a la central de Cubillos del Sil- Endesa tendrá que asumir un desembolso extraordinario de cerca de 50 millones de euros. Un ingreso, que desde la perspectiva de la compañía minera, reforzará especialmente su posición financiera. Sobredosis de importación Los contratiempos económicos para Endesa, aunque éstos menores y más puntuales, también tienen que ver con los presupuestos que tenía para este año en el capítulo de importación de carbón. Las cerca de 340.000 toneladas que Compostilla II tenía previsto adquirir durante todo el 2005 de mineral internacional se han visto ya rebasadas con creces en los más de tres meses que ha durado el pulso con Victorino Alonso. Ahora, además, se da la circunstancia de que la eléctrica se encuentra al parecer, según ha podido conocer este periódico, con cargamentos en los puertos, incluso con cargas adquiridas ya en alta mar, que de algún modo tendrá, de algún modo, que «comerse». En el área en la que en cambio no se va a producir ninguna alteración como consecuencia de la reanudación de los suministros será en la de personal. Al menos eso es lo que sostiene la dirección de la empresa, que el lunes tiene previsto que los camiones de las minas de Alonso vuelvan a hacer cola a la entrada del parque de carbones de Cubillos. Desde el comité de empresa de la eléctrica se posicionaron a favor de que el cupo de carbón atrasado entre en la central térmica a través del ferrocarril de la MSP, sin más cargas para los trabajadores. «Sólo» un 20% más No está previsto que se refuercen los turnos diarios para permitir que la entrada de los cargamentos que el magnate carbonero tiene atrasados se ponga al día. Aunque Alonso, como muy seguro que la solución del conflicto acabaría decantándose de su lado, tarde o temprano, ya había tenido la previsión de ir apilando el mineral en enormes montículos justo a las puerta del complejo energético. Al final, la subida que exigía a la empresa eléctrica por tonelada de carbón, que era de un 31%, se ha quedado en un repunte nada desdeñable del 20%.