Diario de León
Publicado por
CÉSAR GAVELA
León

Creado:

Actualizado:

RECUERDO la triste tarde de Djucik en Riazor. El penalty más desgraciado de la historia del fútbol nacional. Años después, cuando coincidía con ese jugador por la calle, en Valencia, le miraba con curiosidad, como otros lo hacían, y él bien que sabía que todos le mirábamos por el penalty. Por el fallo de aquella pena máxima que llevó al Deportivo a su máxima pena. Ahora bien, siempre pensé que el «segundo» título de liga del Deportivo llegó porque no lo hizo el primero. Lo digo de verdad, aunque no sé si es un modo de consolar a las víctimas de aquella jornada infame. El ridículo dolor del fútbol, el absurdo dolor, pero que pica. Y todas estas reflexiones vienen por la Deportiva, con su última tragedia, tan ridícula y pacatamente urdida. Tragedias que ya empiezan casi a ser comedias, o, al menos, tragicomedias, si pensamos que desde 1957 se está luchando en la ciudad por subir a segunda, y no se logra. Pero también el Deportivo soñó (yo creo que ni siquiera eso) con ser alguna vez campeón de liga. Y lo logró noventa y cuatro años después de su fundación. Mucho tiempo, mas le valió la pena. Porque el título de liga del 2000 se proyectó hacia el pasado y convirtió en gloriosa la historia del fútbol coruñés, que siempre había sido discreta y menor. El título del 2000 transformó al club en un grande, y para siempre. Aunque ahora lo sea un poco menos. La Deportiva, cuando suba, que subirá, aunque sea dentro de muchos años, también convertirá el largo y sinuoso camino de las desgracias y las ilusiones truncadas en un momento de alegría tensa, de gran locura feliz por las calles, de memorias renacidas de orgullos vanos y de nuevos sueños ya probablemente imposibles. La Deportiva subirá un día. No hay que entristecerse. Sabemos que subiremos. Y ahí todo será redimido. Como en el cielo de los cristianos. Y veremos la segunda división, y nos complaceremos en ella, y algunos creerán incluso que ya no les faltará nada más para vivir. Aunque se baje a segunda B al año siguiente. Queremos subir una vez. Y como no hemos subido, la ilusión perdura. Todo se clarificará en cuanto pasen unos días. Y otra vez a la guerra y a la fe. Algún año subiremos, no lo duden. Y ahora pienso: ¿y por qué no el que viene? Ya saben el ejemplo del Deportivo. Cimentó la gloria en un fracaso mucho más terrible y mediático, y ya gozan para siempre los coruñeses. Aunque bajen el año que viene a segunda, donde quien sabe si se encontrarían muy pronto con la Deportiva.

tracking