Febrero ha sido el más bajo en cuanto a caudal mientras que abril ha dejado las cifras más altas
El caudal de los ríos bercianos baja cerca de un 50% en lo que va de año
A pesar del descenso, las reservas del pantano de Bárcena superan las cifras del año pasado CH
Los cinco primeros meses del presente año han sido considerablemente menos lluviosos que en 2004. Esta deficiencia hídrica ha supuesto una clara disminución del caudal que llevan algunos de los principales ríos del Bierzo. Concretamente, en el caso del Cúa y el Cabrera, el descenso se ha manifestado de forma acusada, arrojando cifras de cerca del 50% inferiores a las que se recogían en mayo de 2004. En el caso del Burbia, el descenso ha sido menor y a fecha de hoy, podemos decir que su caudal se sitúa aproximadamente un 30% por debajo del que bajaba por su cauce el pasado año. Desde enero hasta mayo, los ríos han bajado sus niveles de caudal, a excepción del mes de Abril, que en el caso de los tres ríos mencionados dejó una cantidad de pluviosidad mayor que la del año anterior. El Cúa recogió un caudal medio de 11,25 metros cúbicos por segundo, cuando en 2004 la cifra en ese mes era de 8,42 metros cúbicos por segundo. El Burbia llevaba en abril de 2005 un caudal de 13,18 metros cúbicos por segundo frente a los 8,44 de 2004 y el Cabrera bajaba una cantidad de agua de 9,45 metros cúbicos por segundo, por encima de los 6,96 que bajaba el año anterior. En contraposición, el mes más seco de 2005 ha sido febrero, puesto que es en el mes que menos caudal se registra en todos los ríos y en el que mayor diferencia se encuentra con respecto al año anterior. El Cúa se encontraba en ese mes con un caudal de 6,56 metros cúbicos por segundo, mientras que el año anterior la cifra era de 14,08, más del 50%. El Burbia también descendía drásticamente en febrero, con unos niveles tres veces menores que los alcanzados el pasado año y el Cabrera descendía casi cuatro veces el caudal medio en metros cúbicos por segundo también con respecto al 2004. No obstante, a pesar de que los caudales de estos ríos muestran un claro descenso, las aportaciones de agua del Sil al embalse de Bárcena no dan cuenta de un descenso tan acusado. Si la media en los cinco primeros meses de 2004 era de 78,8 hectómetros cúbicos, en 2005 se han aportado 61,6 hectómetros cúbicos de media, un descenso no demasiado significativo.