Dos viaductos paralelos, para caminar y circular

DL
La fisonomía del barrio de Puente Boeza habrá cambiado el próximo año, cuando los vecinos puedan contemplar los dos puentes paralelos. El viaducto de piedra, a la izquierda de la imagen virtual, quedará reservado a los peatones y se convertirá un lugar de encuentro para los ponferradinos. El nuevo puente agilizará el tráfico al contar con dos carriles y eliminará los actuales problemas de inseguridad que sufren los peatones. Dos glorietas a ambos lados del río eliminarán los actuales semáforos que regulan la circulación por un puente demasiado estrecho para permitir el paso de vehículos en distinto sentido.