«Las reediciones de sus trabajos reflejan lo actual de su literatura»
El mundo recreado por Gil y Carrasco en sus obras literarias, en especial en el Señor de Bembibre, en el que los castillos y el paisaje berciano queda reflejado de una manera magistral han servido para que el autor siga contando con multitud de incondicionales a pesar del paso de los siglos. Tanto Alfonso García como José Enríquez Martínez así lo corroboraron ayer en sus intervenciones en la Casa de Cultura de Ponferrada. Para Enrique Martínez, uno de los mayores conocedores de la vida y obra de Gil y Carrasco, «su actualidad queda patente en las numerosas reediciones de su obra y en la calidad de todas ellas. Claro está que el Señor de Bembibre no puede ser leido lo mismo por un berciano que por otra persona ajena a la comarca, pero lo que dice y cómo lo dice es algo que escapa a localismos y llega a muchas personas». El simbolismo, la idea de esconder y decidir, la vigilancia y el mismo amor en varias de sus vertientes contaron también en el análisis de Alfonso García que se vio complementado con las intervenciones del resto de contertulios, todo ellos de una u otra manera conocedores ampliamente de la figura de Gil y Carrasco y de su devenir por el mundo de la literatura. Y es que nada mejor que hablar de Gil y Carrasco que hacerlo de los castillos que reflejó en su Señor de Bembibre, en los que la imagen del Bierzo quedó también muy marcada.