| Reportaje | Jornadas Medievales de Bembibre |
Hechizados por el vuelo de un águila
La capital del Bierzo Alto vivió ayer el día grande de sus fiestas dedicadas a evocar la época de la novela «El Señor de Bembibre» con el mercado, las justas y la cena medieval

Músicos y saltimbanquis, en la plaza Mayor de Bembibre
El Mercado Medieval abrió ayer la jornada estrella de las celebraciones con las que Bembibre rinde homenaje al protagonista de la novela más emblemática del Romanticismo; El Señor de Bembibre . Un águila de las participantes en la exhibición de cetrería fue la encargada de acercar a manos del alcalde, Jesús Esteban, el pregón con el que «ha regresado ha Bembibre el alma de los Osorio y los Aliste», tal y como destacó el concejal de Cultura, Jesús Javier Celemín, pregonero de las Jornadas Medievales. «En las garras ha traído el espíritu del Romanticismo, del Medioevo y de Gil y Carrasco. Entre sus plumas desprendió como una tormenta el mal augurio del Conde de Lemos. De su graznido emergió la pasión maniatada de doña Beatriz de Osorio y del aleteo intermitente de su vuelo brotó el constante deseo de honor de don Álvaro Yáñez». leyó Celemín. El grupo de actores de Los Trovadores de la Tabla Redonda han sido una vez más los encargados de plasmar en el mercado y sus diferentes actividades las representaciones y personajes característicos del medioevo. Saltimbanquis, trovadores, cuentacuentos, zancudos y mendigos animaron el mercado medieval que incluyó así mismo una exhibición de cetrería, teatro de calle y exhibición de fuegos ya en horario nocturno. Como atracción novedosa, la presencia de un pequeño carro tirado por dos burros en el que se paseaba a los más pequeños por el recorrido del mercado. La posibilidad de adquirir productos artesanos, carnes, bollos, empanadas o quesos se completaban con la realización en directo de piezas de alfarería o las típicas mallas metálicas de los señores feudales. El mercado medieval permanecerá abierto también hoy domingo. Ya en horario de tarde se desarrollaron las Justas Medievales, precedidas de un paseo de los jinetes por las calles de la villa, con lo que llamar a los vecinos hasta Mojasacos donde se encontraba la liza en la que enfrentar juegos y duelos personales entre los principales protagonistas. Los Componentes de la Cuadra Santa Bárbara de Bembibre se convirtieron en personajes de otra época; de un lado el siempre querido Señor de Bembibre, Don Álvaro Yáñez, fielmente seguido y apoyado por Rodrigo Yáñez y El comendador Saldaña. Frente a ellos el odiado y vengativo Conde de Lemos, enemigo acérrimo de don Álvaro, al que siguen Cosme Andrade y Núñez de Lara. Tras el duelo, se celebró la cena medieval en la plaza Santa Bárbara, con dos centenares de asistentes, en su mayor parte ataviados de época, y un concierto de música celta a cargo del grupo Antubel.