| Reportaje | El «pulmón» de Ponferrada no respira |
Parque-Pajariel, ¿será esta vez?
Una pasarela que una el mítico monte ponferradino con el centro de la ciudad sobre el río Sil y la redacción de un definitivo proyecto para el paraje: retos para esta legislatura

Un helicóptero durante las labores de extinción del incendio acaecido el pasado fin de semana
Dos incendios con un saldo de 55 hectáreas de frondosa (pinos, cerezos, servales, abedules y monte bajo) fue el balance dejado esta semana en el monte Pajariel, la montaña mítica por antonomasia de los ponferradinos. Pero el balance peor es su aspecto, ennegrecido y que se asemeja a otra «verguenza» natural que durante décadas sufrió la ciudad, la montaña negra de carbón de la vieja térmica. Los ponferradinos, con su alcalde a la cabeza, están dispuestos a terminar de una vez con esta especie de maldición que siempre se ha cebado en ese monte en el que todos los dirigentes locales y comarcales se han fijado e intentado sacar de su triste suerte: el fuego y la desidia. Historia de un deseo El actual equipo de Gobierno local cuenta con un borrador de proyecto para el Pajariel. A día de hoy, desde la Concejalía de Medio Ambiente se tiene solicitada una subvención de 15.000 euros a la Junta de Castilla y León para redactar «un proyecto para ese paraje», afirma Teresa Magaz. El lugar cuenta con una superficie de 600 hectáreas de monte público que comprende cuatro localidades de pinares, una pequeña zona de castaños y frondosa, esto es, cerezos, servales y abedules, amén de otras especies. Además hay fincas particulares que no entran en el proyecto. «Queremos redactar un plan de ordenación forestal de diagnóstico, ejecución y metas», afirma la edil. «Todo es compatible: uso industrial maderero, ocio, deportivo, ecológico, pedagógico y turístico». Este mismo año, Ponferrada tendrá redactado el proyecto para el Pajariel y en esta legislatura «se realizará una gran pasarela desde el centro de la ciudad hasta él. Traeremos el bosque al centro mismo de la ciudad», afirma con entusiasmo la concejala. Le recordamos ideas como la de la UPL o el PB de construir un teleférico desde el Temple a la cima o los desencuentros entre los pueblos y la falta de recursos con los que se encontró años atrás el Consejo Comarcal. Otero y Toral de Merayo, discrepaban entonces por las zonas de actuación prioritaria o la ubicación de la escuela y el vivero. Y que dieron al traste con la única opción seria que llegó a tener el Pajariel de ser una realidad y no una entelequia ecologicopolítica. «El incendio, con todo, no retrasará nuestros planes en la zona. Ha reforzado el sentimiento de los ponferradinos en salvar ese paraje que, incluso, puede extenderse a otras zonas del municipio. En cuanto a los pueblos, las reuniones preparatorias han sido muy satisfactorias, por lo que no veo que los problemas que surjan no sean superables. Y sobre la financiación, he de decir que esperamos que la Junta y los diversos foros europeos a lso que pertenecemos como la Agenda Local 21, no nos defrauden», sentencia la concejala de Medio Ambiente.