Más de ocho mil hectáreas arrasadas
La comarca se dispone a cerrar la temporada de incendios más catastrófica de la última década, que termina con un 400% más de hectáreas calcinadas que el año pasado

Helicópteros, hidroaviones y columnas de humo a causa del fuego, habituales del verano berciano
Esta semana el Pleno del Consejo Comarcal del Bierzo asumía nuevas competencias en materia medioambiental, así como más de 700.000 euros con los que financiar la política antiincendios. La Junta, da un paso más en la implicación del organismo berciano en esta guerra. «Pero no nos vamos a quedar aquí. Pediremos más fondos con los que ir financiando más medidas, como por ejemplo, la existencia de retenes y brigadas todo el año y no sólo en temporada estival», afirmó Laudino García, vicepresidente berciano en la sesión. Cifras escandalosas A pesar de las reticencias por parte de la Consejería de Medio Ambiente de la Junta, las cifras que sindicatos y oposición, amén de los partes semanales oficiales no dejan dudar a dudas: la campaña ha sido desastrosa para el Bierzo. Unas 8.763 hectáreas de monte se han quemado en esta comarca. Si bien, es cierto que la mayor parte de matorral y monte bajo. Los incendios más importantes, ordenados cronológicamente fueron el del Monte Pajariel en Ponferrada con 600 hectáreas, Turienzo 2.225, San Pedro Castañero 700, Valdueza 600 hectáreas, los municipios de Cabrera, en especial Puente Domingo Flórez cifran en 4.000 hectáreas en esa comarca con el agravante de amenaza y daño en el suministro de agua de la localidad, y San Pedro y Salentinos 200 hectáreas. Realicemos comparaciones y nos daremos cuenta del desastre ecológico. Si este año en el Bierzo ardieron más de 8.000 hectáreas en la temporada pasada no alcanzaron las 2.000 de las 3.128 que ardieron en toda la provincia; 12.399 en Castilla y León y 107.108 en toda España. Los datos, facilitados por el Gobierno central y sindicatos dan muestra del desastre ecológico al que la sociedad berciana se enfrenta. Tanto desde el Consejo Comarcal como la Diputación señalan a la hora de hacer balance que «la despoblación, el abandono del campo hace que el bosque se meta en los pueblos». Urge intervenir.