El traslado de los guardias y la inauguración de las nuevas instalaciones continúa sin conocerse
La constructora entrega el día 10 a Interior el cuartel de Ponferrada
El alcalde sigue sin tener confirmación oficial y lamenta la falta de diligencia del Gobierno socialista
El próximo 10 de octubre, la empresa que construyó el nuevo cuartel de la Guardia Civil de Ponferrada hará entrega formal del edificio al Ministerio del Interior. Con este último paso se solventa la penúltima barrera administrativa para que las familias y guardias que residen en el viejo acuartelamiento de la plaza de la Pizarra puedan ya iniciar el traslado. Oficialmente, desde Interior no se ha confirmado la fecha citada, pero fuentes de la Guardia Civil sí lo han hecho. El nuevo cuartel lleva ya más de un año terminado y no ha sido puesto en funcionamiento porque, tras el cambio de Gobierno, hubo que realizar una serie de modificados en el proyecto. El último problema es que existía disparidad sobre el precio que la constructora reclamaba a la Administración por una serie de obras de mejora, cuestión que parece estar ya zanjada. El alcalde de Ponferrada, Carlos López Riesco, a preguntas de los periodistas decía ayer que «ha quedado bien claro y patente que en algo más de un año para abrir este edificio se ha producido serios inconvenientes, no sólo desde el punto de vista funcional a la Guardia Civil, sino a treinta y tantas familias que han podido vivir en mejores condiciones». Sobre el hecho de que el PSOE haya echado la culpa al PP de la situación, Riesco fue contundente: «Después de un año de gobierno socialista, echarle la culpa a los de atrás es bastante poco edificante, y hay que tener capacidad de autocrítica; el talante consiste también en eso». La entrada en servicio del nuevo cuartel permitirá derribar el viejo edificio de la Guardia Civil y construir sobre el solar viviendas. Con el dinero se pagará parte de las nuevas instalaciones.