Los poetas
RECUERDA MI madre a su maestra doña Domitila, amiga de la enseñanza personalizada, dialogante, contraria a la palmeta represiva al uso de entonces, convencida de que de poeta y de loco todos tenemos un poco. Por eso en aquella escuela mixta y poblada de Noceda, todos los alumnos y alumnas tenían que hacer versos, incluso los menos dotados como aquella primeriza que se estrenó con estos: llegando al carruezo Chanos/ púseme a considerar/que si me llego a caer/buen xostrazo me iba a dar. La comprensiva pedagoga animó a la azorada alumna a mejorando, sofocando las inoportunas risas de algunos Andando el tiempo, aquellas antiguas alumnas harían coplas colectivas dignas de García Lorca, festejando al nuevo coadjutor: viva don Benito/cara de luna/que con sangre de Cristo/ se desayuna. Los mozos, que sólo iban a la escuela cuando las grandes nevadas, derivarían hacia una literatura menos lírica, más pegada al terreno : un carro de putas/va pa Toreno/si el carro da la vuelta /putas al suelo. Hasta los aconteceres menores tenían en nuestros pueblos y aldeas algún poeta, generalmente anónimo, para inmortalizarlos, con música prestada y conocida por todos : el veinticinco de Abril/ fue un día muy desgraciado/ fue Pachín con las ovejas/ y perdió medio rebaño. Por todo el Bierzo, las rivalidades entre barrios y pueblos fue una fuente constante de inspiración para los poetas locales: Ponferrada se quema/Molina llora/porque no se ha quemado/la Puebla toda. O esta otra, de cuando surgía, pujante y segura de sí misma, la nueva urbe , aguas abajo del Sil: te lo juro y no te miento/que las obras de La Puebla/ las paga el Ayuntamiento.- Hace tres décadas, destacó en Villadepalos el trovador Chencho, dado a la canción protesta: bajan los lobos del monte/al pueblo a comer la gente/pero el gobierno protege/ a Rodríguez de la Fuente . Y en Ponferrada el verso se puso al servicio del márqueting, llegando bastante lejos : y dijo el toro al morir/no quiero dejar este mundo/sin probar pipas Facundo. Sin alcanzar, eso sí, la calidad literaria de algunos versos deliciosos que cada mes de Mayo se popularizan en la vecina Valedorras. Lo que demuestra, dicho sea también en honor a nuestros poetas mayores, casi todos de Villafranca, que aquí y en toda tierra de garbanzos, nunca faltarán almas buenas que nos proporcionen ese alimento necesario que ha sido es y seguirá siendo la poesía .