NOCIÓN PERSONAL
La UPL se precipita
ANDA la UPL del Bierzo últimamente un poco desorientada. Cierto que, como balas, son al igual que el Partido del Bierzo, PB, de los primeros en estar al quite de los temas que saltan a la actualidad y suscitan el debate y el interés ciudadano. Cierto también que, en sus apariciones públicas, negociaciones políticas y meritoriaje, cuenta a este lado del Manzanal con una alcaldía, la de Toreno, con representación en el Consejo Comarcal, con una serie de concejalías en diversos municipios y, sobre todo y ante todo, ya fuera, con voz y voto en Diputación y Cortes de Fuensaldaña. Aparentemente, todo esto, unido a la capacidad de trabajo y buen hacer de su líder, Joaquín Otero, les hace poseedores de una fuerza que otros ya quisieran para sí. Sin embargo, la UPL del Bierzo también se equivoca, se precipita. Me explico. En Toreno han realizado una jugada maestra que les garantiza, gracias al pacto con el PP, su continuidad y tranquilidad el resto de la legislatura. Otra cosa es que el gran beneficiario, Pedro Muñoz, no lo utilice para dar el salto al PP. Un mayor protagonismo en el Consejo Comarcal o hasta en la Diputación, puede ser un caramelo que al exculturista le apetezca y la UPL deba tener en cuenta. Porque no andan muy sobrados de cuadros y dirigentes. Prueba de esto último, es el insistente rumor del fichaje para Ponferrada de Roque Escudero, ex de todo partido político. Su penúltima aventura, en el neocomunismo de IU. Y es que dar la sensación de que cualquiera vale puede resultarles a los leonesistas bercianos mal, pero que muy mal. Su presidente, el bueno de Melchor Moreno, también se precipitó al ofrecer su partido y sus siglas a los díscolos del PP, osea, a Escuredo y sus 50 cargos invisibles más. Dando la sensación de ofrecimiento a precio de saldo. Y no es eso, no es eso... Como decía Ortega y Gasset. Menos mal que luego Otero arregló la precipitación con eso de «formar una gran coalición de partidos y restos de fuerzas que no entran en el bipartidismo del PP y el PSOE». Lo que está claro es que la UPL se juega el ser y no ser si, tras la escisión de De Francisco, conserva presencia en Valladolid, en Diputación y Ayuntamiento de León. Ahí les está haciendo tarea de zapa por la izquierda el PSOE, con mensajes de leonesismo a ultranza; y por la derecha sus escindidos ahora coaligados con el PP capitalino. En el Bierzo, sigue siendo Ponferrada su asignatura pendiente. Y eso sólo pasa por pactar con el PB.