| Reportaje | Un sector en clave de nostalgia |
Historia minera en Torre
Francisco Domínguez expone cientos de piezas en su museo con las que pretende hacer un repaso al pasado y presente del carbón
Cientos de piezas pertenecientes a las labores de la Minería se reúnen en un pequeño museo particular que abrió sus puertas al público desde el fin de semana. Desde el cuadro de entibación que enmarca la entrada al museo la exposición incluye réplicas de vagonetas, cajones clasificadores de los diferentes tipos de carbón comercializado y una extensa colección de fotografías de las explotaciones que existieron en Torre del Bierzo. Paciencia, tesón y mucho cariño han sido las armas con las que Francisco Domínguez, natural de Torre, ha reunido multitud de piezas relacionadas con una labor, la minería, en la que tan solo trabajó durante cinco años pero que ha vivido desde pequeño por la familia y los amigos. Francisco se inició recogiendo piezas para su hijo, tristemente desaparecido, que quiso crear en Madrid un recuerdo del trabajo y la vida de las gentes de su tierra. El peso y tamaño de una de las piezas recogidas, uno de los primeros martillos de barrenar, hizo imposible su traslado a la capital, y a partir de esa pieza se fue creando el inaugurado museo. Martillos de barrenar, cascos, palas, candiles, compresores, ruedas de vagonetas, railes, lámparas, compresores; cada una de las piezas utilizadas en la minería tiene su representación en este primer «Museos de la Minería» que se inicia y cierra con sendos cuadros de entibación en madera, incluye un mural en el que se representa una bocamina y el trazado de vías y vagonetas. El creador, Francisco Domínguez, invitaba a visitarlos, no solo a la gente minera del Bierzo Alto, si no también a los de Laciana «Laciana es mi segunda tierra. En ella viví y trabajé cuatro años y me encantaría que sus gentes y mis amigos vinieran a vernos». Domínguez apostaba también por la recepción de visitas de centros educativos al museo instalado en la finca denominada «las piscinas»; «ver esto lleno de críos de colegios sería todo un orgullo», precisó.