El alcalde afirma que el contacto entre los colectivos vecinales y el Ayuntamiento es permanente
López Riesco asegura que Zapico no representa al movimiento vecinal
El alcalde de Ponferrada, Carlos López Riesco, rechazó ayer las críticas del presidente de la federación de asociaciones de vecinos de Ponferrada, Alberto Zapico, en las que acusaba al Ayuntamiento de no querer recibirles para tratar asuntos de interés como la reforma del Plan General de Ordenación Urbanística, ahora que se está realizando la renovación del mismo. Riesco puntualizó que el contacto suyo con las asociaciones de vecinos de Ponferrada y del concejal de Participación Ciudadana, Severino Alonso, se realiza de forma constante y permanente y matizó que «el único caso en que se plantean problemas es con el señor Zapico en concreto, pero no con las asociaciones, con las que sí mantenemos un diálogo fluido». De esta manera, el alcalde dejó entrever que a su juicio, Alberto Zapico no representa a la totalidad de la federación de asociaciones de vecinos, puesto que aseguró que la falta de contacto «es con él, pero no con los vecinos». Por su parte, el regidor rehusó las amenazas de movilizaciones vertidas por parte del presidente de la federación de asociaciones de vecinos de Ponferrada, puesto que, consideró que «esa no es la forma de hacer ninguna cosa». Riesco garantizó a los ciudadanos que el Ayuntamiento en ningún caso actuará bajo la mano de ninguna amenaza. «No creo que a ningún vecino ni a ningún ciudadano de Ponferrada le haga gracia saber que su Ayuntamiento actúa regido por amenazas de terceros», dijo, y matizó que «desde luego no me doy por amenazado». Además, reiteró que esta amenaza de movilización «no parte de los vecinos, sino que viene de la boca únicamente de Alberto Zapico», con lo que aseguró que se trata de una protesta individual que no representa al colectivo vecinal.