El programa de control determinará los árboles enfermos en la comarca
Reclamar para solicitar el dinero La Junta canalizará las ayudas para las zonas afectadas por el chancro
La orden de Medio Ambiente permitirá captar subvenciones para los agricultores perjudicados

El chancro, en la foto un castaño, pasó hace tiempo de amenaza a plaga
Los castañicultores afectados por la plaga de chancro podrán beneficiarse de varias medidas de ayuda para paliar el parte el daño provocado por una plaga que en la mayoría de los casos produce la muerte del árbol. Para eso el primer mecanismo será poner en conocimiento de los responsables de Medio Ambiente de la Junta los hechos, que deben derivar en un análisis que determine cuantos castaños y en que grado se encuentran afectados por el chancro. Si es necesario arrancarlos, los agricultores podrán solicitar una compensación que debe ser tramitada a través de la administración autonómica con el fin de que las administraciones competentes puedan habilitar una partida económica. La Junta también pondrá en marcha un programa de control y erradicación. Los castañicultores bercianos afectados por la plaga del chancro podrán recibir ayudas que solventen en parte el daño económico que trae consigo esta enfermedad en los árboles, letal en la mayoría de los casos. La declaración de la Junta de Castilla y León, a través de la consejería de Medio Ambiente, oficializada el pasado martes con su aparición en el Boletín Oficial de la comunidad, pretende canalizar no sólo la detección de esta plaga y las medidas fitosanitarias a seguir para frenarla sino habilitar un cauce de ayudas económicas para los afectados que dependerán en su cuantía de los castaños afectados. Precisamente la declaración de la comarca berciana como zona afectada traerá consigo una serie de medidas de actuación por parte del área de Medio Ambiente entre las que se encuentra un programa de control encaminado a averiguar el número de árboles afectados por el chancro, a la vez que determinar el grado de enfermedad de estos y la posibilidad de ser recuperados o por el contrario arrancados. En este segundo caso el castañicultor podrá solicitar una serie de ayudas que palíen el daño causado, circunstancia que con la publicación el pasado martes de la orden de Medio Ambiente goza de la necesaria oficialidad.