Diario de León

| En directo | El pleno sobre La Rosaleda y el TSJ |

Cuatro horas con políticos

Los vecinos abarrotaron el salón de sesiones, increparon en voz alta intervenciones de la oposición y, a la hora de comer, sólo quedaban en la sala 16 personas siguiendo el debate

Los que seguían el pleno abandonaron la sala a la hora de comer

Los que seguían el pleno abandonaron la sala a la hora de comer

Publicado por
Manuel Félix - ponferrada
Ponferrada

Creado:

Actualizado:

En Ponferrada es inusual ver a los vecinos siguiendo un pleno. Sólo acuden los periodistas para contarlo, y la sala casi siempre está vacía de público. Ayer, esa costumbre se quebró. El salón de sesiones estaba a rebosar a las 11.30 horas. El interés residía en conocer las repercusiones de la sentencia del TSJ sobre el desarrollo urbanístico de La Rosaleda. Saber si el PSOE tenía razón en pintar todo tan negro sobre la ilegalidad cometida, o si el PP sólo trataba de disimular su metedura de pata y salir airoso con el menor castigo posible. Todos esperaban conocer las consecuencias y las soluciones. El pleno avanzaba, las horas pasaban y así también iba en aumento el número de los que desertaban del sillón del público. A la hora de comer, en la sala sólo se podían contar 16 personas. Y mucho menos pasadas las tres de la tarde. Incluso, los de otras formaciones políticas sin representación municipal que estaban allí, claudicaron y se fueron para casa. Una mayoría del público que estaba ayer en el consistorio de Ponferrada tenía una posición favorable a la gestión del alcalde y los concejales del PP. Y ese posicionamiento se ponía de manifiesto cada vez que hablaba el portavoz socialista Saavedra. Desde los bancos de los vecinos no se privaron en más de una ocasión en gritar o hacer muecas de risa contra lo dicho desde los sillones de la oposición. Incluso el concejal socialista Valentín Fernández llegó a encararse brevemente con una mujer que gritó la palabra «cinismo». «No sabe usted lo que significa esa palabra», le espetó Fernández. El alcalde también tuvo que intervenir en más de una ocasión para pedir al público que mantuviese el respeto cuando estaba hablando Saavedra. Desde la bancada popular se acusó a los socialistas de tener todo diseñado para que en el pleno interviniese el portavoz de la Federación de Asociaciones de Vecinos, Alberto Zapico. Sin embargo, a Zapico nadie lo vio en la sesión plenaria. Lo dicho en pleno daría para escribir medio tomo de lo que ocupa El Quijote. No sólo se habló de La Rosaleda. También se hizo de lo participativo o no que está siendo el proceso de la revisión del PGOU y de que el PP, según el PSOE, lo ha hecho bien con la revisión del sector urbanístico del barrio de los Judíos. A esto, el PP le respondió que los socialistas parecen tener intereses claros de defender a unos empresarios. Se habló de lobby de presión y el alcalde dijo que antes de claudicar a presiones particulares dimitiría y se iría para su casa. Eran las 15.14 horas.

tracking