Anxo Quintana considera desproporcionado el temor a la segregación de municipios bercianos
El vicepresidente gallego se quejará ante la Junta por criticar el estatuto
El PSOE leonés considera la reforma «políticamente incorrecta» y el PRB reclama Valdeorras

El nacionalista Anxo Quintana convocó ayer a la prensa ante su domiclio en Allariz (Orense)
«Desproporcionadas y fuera de lugar». Así calificó el vicepresidente de la Xunta, Anxo Quintana, las declaraciones surgidas en las comunidades autónomas limítrofes con Galicia a raíz de la presentación de la propuesta para un nuevo estatuto realizada por su partido, el BNG. A Quintana le resultan chocantes las valoraciones de dirigentes de Castilla y León y Asturias toda vez que, indicó, sus propio estatutos no son sustancialmente diferentes de la propuesta realizada por los nacionalistas en lo que se refiere a la incorporación de localidades limítrofes. «En eso, a pesar de ser un nuevo estatuto, no ha sido el BNG especialmente novedoso», indicó ayer en su localidad natal, Allariz, donde anunció las medidas que piensa tomar en relación a este asunto. «Me voy a dirigir tanto al gobierno de Castilla y León como al de Asturias para, desde una perspectiva cordial y con el mejor sentido del respeto institucional, protestar por una actitud desproporcionada, ilógica, en algunos casos tremendamente manipuladora y que evidencia el desconocimiento profundo de lo que propone el BNG y de sus propios estatutos». El nacionalista exigirá a los responsables políticos de las comunidades autónomas vecinas una rectificación de sus declaraciones, algunas de las cuales apuntaban que la propuesta del BNG era inaceptable. Anxo Quintana pedirá así mismo a los dirigentes que se posicionaron sobre la propuesta de reforma del estatuto que se disculpen porque, apunta, el gobierno autonómico está para defender las libertades y los derechos de los ciudadanos gallegos que, considera, han sido atacados con una «falta de respeto, de consideración y de sentido institucional». Según el vicepresidente de la Xunta, desde fuera de Galicia -comunidad a la que definió como «tierra hospitalaria siempre abierta a todo el mundo»- se está intentando interferir en un debate que en su opinión sólo corresponde a los gallegos. Aunque el PSOE gallego no reaccionó ayer a las declaraciones de Quintana, el secretario provincial de los socialistas leoneses, Miguel Martínez, ya había manifestado que la propuesta del BNG es «políticamente incorrecta». Martínez lamentó que los nacionalistas gallegos se aprovechen del descontento que existe en el Bierzo Oeste con las políticas de la Junta de Castilla y León para abrir la puerta a una adhesión de los municipios descontentos. Por otra parte, el presidente del Partido Regionalista del Bierzo, Tarsicio Carballo, dijo que el trato del BNG a la comarca «no se diferencia en nada del PP y el PSOE». Carballo insistió en que en su partido «nunca pudimos imaginar que (el BNG) intentase desmantelar lo que queda de la antigua provincia del Bierzo, que incluía el Partido Judicial de El Barco de Valdeorras». Para Carballo «si los dirigentes del Bloque tuviesen vergüenza política y sentido de la historia, lo que deberían hacer es intentar devolver a la región del Bierzo (sic) Valdeorras, una comarca que histórica, geografica, cultural y económicamente sigue perteneciendo al Bierzo».