La UPL perderá a su alcalde
HA PASADO algún tiempo, pero al final se va filtrando la realidad del pacto UPL-PP en el Consistorio de Toreno. Presentado como una jugada maestra por ambos partidos, la realidad final acordada no es otra que el pase escalonado, bajo palabra y compromiso personal del propio alcalde beneficiario, Pedro Muñoz, al Partido Popular del Bierzo. La UPL ostenta con orgullo casi de banderín de campamento la alcaldía de Toreno, lo cual, reporta a su vez, representación directa en el Consejo Comarcal y una notoriedad que convierte a los leonesistas en la tercera fuerza política de la zona. Pero ante la falta de una mayoría absoluta y un Partido Popular donde en Toreno parece tener un «techo electoral», el pacto de gobernabilidad firmado este verano se vendió como un triunfo para la UPL porque asentaba la tranquilidad municipal hasta el fin de la legislatura; y para el PP del Bierzo, porque «tocaba» poder en una localidad tradicionalmente difícil para la centroderecha. Pero héte ahí que muchos no se quedaban conformes con esta versión de los hechos. Entre los que me encuentro. El Psoe, obviamente, atacó con cañonazos para matar moscas porque al fin y a la postre se quedaba fuera de todo este «cotarro». Y no tocar poltrona joroba mucho a sus señorías los munícipes. En la UPL se frotaban las manos con la estabilidad de su alcalde, su presencia en el Consejo y su fuerte promoción de cara a la siguiente reválida, perdón, legislatura. Pero en el fondo, al parecer, Pedro Muñoz el exculturista, se entrena fuertemente para presentarse con su gente como PP del Bierzo en Toreno en los próximos comicios locales. Ese era el pago final por este apoyo incondicional durante la actual legislatura. Pero, ay, no hay papel que lo atestigüe, que defienda tal afirmación. Lo que hay es un compromiso personal, una promesa a varios de los dirigentes del Partido Popular de Toreno y de la dirección comarcal del PP. Entonces, es un pacto político, aparentemente entre caballeros, pero me temo que la política y la caballerosidad andan un poco reñidas en los últimos tiempos. El hecho es este. El PP ha depositado ingenuamente su fe en Muñoz. La UPL también. Y como si de un don Juan se tratara el hombre músculo, a ratos escritor, tendrá que elegir a su doña Inés: ¿Cumplir la palabra dada, o seguir con los de hasta ahora traicionando a sus nuevos aliados? ¡Qué brete! La solución: Dentro de un año y medio aproximadamente.