Cien personas protagonizaron una iniciativa novedosa y espectacular en la estación berciana
Las antorchas guiaron a los esquiadores en el descenso nocturno del Morredero
Una chorizada preparó a los participantes antes de una prueba no competitiva abierta a todas las edades

Las antorchas fueron la única ayuda de la que disfrutaron los participantes
Guiados por la luz de decenas de antorchas más de un centenar a aficionados al esquí participaron ayer en el primer descenso nocturno en la estación del Morredero. Esta novedosa propuesta auspiciada desde la Asociación de Amigos del Morredero logró, a pesar del frío existente y del respeto que siempre produce la noche, máxime en una estación de esquí, reunir a más de cien personas de todas las edades que a lo largo de varias horas pudieron disfrutar de su pasión preferida, la nieve. Fue precisamente a partir de las cinco de la tarde cuando, poco a poco, fueron concentrándose cada uno de los participantes en la cafetería de la estación. Allí mismo la organización había preparado una gran chorizada para que, dando tiempo a que la noche reemplazara a la luz del sol, los esquiadores pudieran coger fuerzas antes de afrontar el descenso por la pista azul del remonte Sierra Nevada. A lo largo de algo más de dos horas las viandas fueron el mejor aperitivo a una iniciativa que se desarrolló de manera ejemplar y con un ambiente de fiesta. La oscuridad sólo rota por la luz de las antorchas dispuestas a lo largo de todo el recorrido fue testigo de un descenso que pasadas las siete y media de la tarde llevó desde lo más alto de la estación a la zona baja a los más de cien participantes, alguno incluso deseoso de repetir, algo que dado el éxito de esta iniciativa auspiciada por la Asociación de Amigos del Morredero podrán hacer en sucesivas ediciones. Y es que la nieve, y en este caso la práctica del esquí, se ha convertido en un importante reclamo en estas fechas invernales para una estación que sigue creciendo y cuyos promotores demostraron ayer que la práctica de este deporte, tanto profesional como de carácter aficionado, puede realizarse de diferentes maneras, una y si cabe la más novedosa de cuantas ha acogido hasta ahora la instalación berciana, con un descenso nocturno en el que la diversión, como pudo comprobarse ayer, estuvo asegurada.